Tokyo!, cine de vanguardia

Por El Recomendador

Tal vez a algunos lectores de inteligencia viva, les fascine explorar la creatividad de los más ingeniosos cineastas contemporáneos. A ellos va dirigida esta reseña.

Nuevamente MUBI nos sacude, exigiéndonos a pensar acerca del futuro terrible que puede avizorarse en algunas de las maneras de vivir actuales.

La vida en las grandes ciudades se vuelve cada vez más incomprensible y menos humana. Las personas son tratadas como objetos sin sentido, usables y siempre prescindibles en un esquema y proyecto socioeconómico dirigido a producir para lucrar.

La vieja denuncia marxista en lo que tiene de verdad y que nos hace la vida invivible: Dinero-Mercancía-Dinero y, así, hasta el infinito. No está considerada ahí a la persona, ese microcosmos olvidado, suprimido, que vemos todos los días y que cada vez reconocemos menos como uno de nosotros.

Tokyo! tiene tres episodios escritos y dirigidos por creadores diferentes. Contiene aciertos en cuanto denuncia la deshumanización. Y también escandaliza al mostrar lo inhumano y absurdo de algunas de las costumbres que hoy prevalecen. ¿Exageran? Puede ser que sí, en algunos aspectos; ¿Contienen vulgaridades? Sin duda. Pero este cine evidencia, lo que lamentablemente vivimos en muchos de nuestros ambientes actuales.

Sólo recomiendo asomarse a este filme a personas que no se escandalicen por la manera como se denuncia la deshumanización. No la recomiendo, por supuesto, para verla “en familia”.

La primera parte, muestra la falta de sentido de la vida como se vive en las grandes ciudades. Cómo el trabajo se esconde y se niega a los jóvenes. De cómo una boleta de infracción por mal estacionamiento en una ciudad en que no existen estacionamientos trae una multa impagable y la amenaza de destrucción total si no se paga. De cómo los jóvenes son “tecnificados” para insertarse en la sociedad de consumo, al margen de toda posible realización humana. En un momento dado, en medio de esta primera parte, algunos nos hemos reconocido como inevitablemente insertos en metrópolis absurdas.

La segunda parte es de un intenso humor negro. Caracteriza la incomunicación y el absurdo entre los hombres de hoy. Cómo inventamos todos los días toda clase de causas absurdas, agresivas y contrapuestas entre sí. Se intenta una parodia de Godzilla, película japonesa de ficción y terror de 1954 en que un monstruo vive en las profundidades abisales y asciende para alimentarse de humanos: Hoy se han filmado ya casi medio centenar de películas con este tema,. En este relato representa al monstruo convertido en humano por nuestras metrópolis y que hoy nos invade por medio de series de televisión con numerosas temporadas que patrocina Netflix.

La tercera parte muestra la vida misantrópica que lleva a tantas personas contemporáneas a encerrarse rigurosamente en sí mismas. Se imponen rutinas absurdas para su diario vivir. Comer y descomer, llega a ser la única meta y cuando empieza a salir el amor enamorado, todo se vuelve incomunicación y desencuentro entre las almas.

Ojalá sean muchos los que puedan apreciar la película Tokyo!, pues los índices de suicidio son muy altos, y los «hikikomori», o solitarios, van en aumento por todas partes.

La vida en las metrópolis de hoy, realmente se está contaminando ante la indiferencia de muchos.