Todo puede pasar

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

¿Acaso serán dos semanas consecutivas en las cuales se hablará del conjunto de Veracruz en esta columna? Tras lo sucedido la semana pasada en la casa de los Tiburones Rojos en el duelo ante el cuadro de Tigres, en donde los felinos demostraron que la decencia y el sentido de solidaridad no se puede comprar ni con la cantidad de millones con los que cuenta el equipo, sería muy triste hablar de otra tragedia de esa índole o de que la situación aún sigue sin mejorar para el combinado escualo. Y mientras que las cosas no se han solucionado en su totalidad, ya que varios jugadores y personal del equipo siguen sin recibir paga, gracias a la intervención de la federación algunos jugadores ya al fin han sido pagados y se empiezan a apaciguar las aguas un poco en el puerto; no se aplaude el hecho de que se llegó a este punto, pero al menos ya empiezan a verse cambios.

Pero ese no es el punto de este artículo (o al menos no el principal), ya que a pesar de que se menciona esto del Tiburón también acumuló una derrota más a su vasta colección de descalabros, y dicha derrota se las propinó ni más ni menos que el conjunto de Tijuana el pasado viernes en el estadio Caliente. Así que regresando a la pregunta del inicio, ¿se hablará del equipo de Veracruz dos semanas seguidas? Y la respuesta es sí, pero más bien se hablará de los Xolos y su último empuje hacia la obtención de un puesto de liguilla.

Ahora bien, queda claro que no se debe presumir mucho un triunfo ante un equipo que hasta ese momento llevaba más de un año sin ganar en Liga MX y que para nada se debe considerar un parámetro para medir la posibilidad de una mejora colectiva de parte del combinado canino, pero sí se debe aplaudir el hecho de que se hizo un buen partido en la frontera y con esos tres puntos aumentaron sus posibilidades de consolidar ese pase a la postemporada. Después de todo el equipo rojinegro se aprovechó de las facilidades que ofreció su rival, sobre todo en la defensiva, para anotar un par de goles y así regresar a la senda del triunfo después de la dolorosa y decepcionante visita a Torreón de la semana pasada. Con un penal bien cobrado por Leonel Miranda y una gran definición al arco de parte de Ariel Nahuelpan el conjunto fronterizo obtuvo un valioso triunfo de 2-0 y supero a un equipo que intentó hasta que se le acabaron las ideas. Y no se trata de ofender a un Veracruz que de por sí tiene mayores problemas que lo que significó para ellos perder en Tijuana, pero sin duda fue el rival que necesitaban los Xolos para sumar y soñar con algo más para esta campaña.

Desafortunadamente para cuando salga esta nota ya se habrá jugado el duelo entre Chivas y Xolos, y solo queda esperar a que el equipo tijuanense saque otro triunfo para seguir soñando al menos una semana más. Después de todo al fin gano el Tiburón y todo puede pasar, así como terminar este artículo hablando del Veracruz cuando esa no era la idea; suele pasar.