Todo por ver a Robbie Williams

Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

En 2005 Robbie Williams estrenaba su disco Intensive Care a la vez que anunciaba su gira mundial Close Encounters, que incluía México. Y como buena fan noventera se me metió en la cabeza que quería ir a su concierto no solo porque me encanta su música, sino porque es un verdadero Show Man. Sabía que obtener unos boletos sería algo difícil pues apenas habían anunciado las fechas de 2006 en Europa y Australia y rompieron el récord de venta de 1.6 millones de boletos en un día. 

El intérprete de “Angels” estaba en los cuernos de la luna con una carrera ascendente ya como solista después de haberse separado de la boyband británica Take That, con quien debutó en 1992 y que en cinco años que duró la agrupación lograron ser la única banda en vender más discos después de los Beatles. Para Robbie eso trajo consigo adicciones y una vida desenfrenada que le cobró factura, pues de repente anunciaba que cancelaba sus conciertos en Asia por estrés y agotamiento y que la gira por América Latina estaba por confirmarse, arruinando mis planes de asistir a su concierto.

Valente dice que cuando se me mete algo a la cabeza, no me quedo en paz hasta que lo consigo y eso es lo que hice para ver a Robbie, así que les contaré cómo terminé viéndolo en su tierra a pesar de que los boletos se habían agotado y todo lo que tuve que hacer para ir a su concierto. Resulta que cada septiembre se realiza en Congreso Europeo de Cirugía Refractiva que anualmente va cambiando de ciudad, así que siempre acompañaba a Valente para conocer un país diferente.

Y en 2006 la sede del congreso sería Londres, así que se me ocurrió la loca idea de buscar los boletos con algún revendedor y encontré por eBay entradas para el 15 de septiembre, justo las fechas del congreso. En 2006 me causaba incertidumbre todo eso de las compras en línea, pero me armé de valor y seguí todos los consejos de cómo verificar un vendedor confiable y después de estar conversando con él, en enero cerré el trato y le pagué 300 libras esterlinas por 2 boletos, eso eran doscientas libras más del precio original, pero no podía desaprovechar la oportunidad y acepté esperando tener los boletos en la mano hasta septiembre que llegara a Londres.

El concierto sería en el nuevo estadio de Wimbley, pero en el mes de mayo apareció la noticia de que el techo del estadio en reconstrucción se había caído, por lo tanto, el concierto cambiaría al Milton Keynes Bowl en la cuidad del mismo nombre a una hora en tren de la capital inglesa. Llegó el día. llegamos al Milton Keynes Bowl una especie de sala de conciertos al aire libre con una panóptica como de anfiteatro, donde podías sentarte en el pasto y ver el concierto sentado. Había en el concierto como 60 mil almas y todo mundo increíblemente guardaba el orden. 

Robbie dio un concierto increíble y al terminar tomamos el tren de regreso a Londres, que por cierto fue gratis, con una logística perfecta para que saliera un tren tras otro y sacar a toda la gente de la zona. Al final anunció que sí vendría a México, pero yo ya había comprado los boletos al revendedor y no me arrepiento por la experiencia, aunque me haya costado más él estaba en su propia casa, todo por ver a Robbie Williams.