Por Elisa Ibáñez
Lo ocurrido el lunes en Tijuana debe preocuparnos a todos. En una sola jornada fueron localizados cuatro cuerpos con huellas de violencia dentro de vehículos abandonados, en distintos puntos de las colonias Hipódromo y Lomas de Agua Caliente, un sector comercial y urbano que debería contar con condiciones reforzadas de seguridad. Los hallazgos se dieron en un lapso de apenas unas horas, frente a plazas comerciales, restaurantes y espacios de alto tránsito peatonal y vehicular.
Más allá de las cifras oficiales, este tipo de acontecimientos nos recuerda que la seguridad es una tarea que no puede recaer solo en la autoridad ni solo en la ciudadanía: es un esfuerzo compartido que requiere prevención, presencia territorial y capacidad de anticipación.
Reconocemos el trabajo que a diario realizan los cuerpos de seguridad municipales, estatales y federales, y entendemos que enfrentar a la delincuencia organizada es una labor compleja. Precisamente por eso, desde Coparmex Tijuana refrendamos nuestra disposición a colaborar con el alcalde y con el secretario de Seguridad en la construcción de una estrategia más sólida, con inteligencia, prevención y coordinación, que reduzca los espacios en los que estos grupos pueden actuar con libertad.
Confiamos en que se refuercen las condiciones de seguridad en la ciudad y en que una jornada como la del lunes no se convierta en algo habitual. No podemos normalizar hechos violentos ni confrontaciones entre grupos criminales; eso no puede convertirse en nuestra nueva normalidad.
Al mismo tiempo, entendemos que la ciudadanía necesita sentir cercanía, protección y certidumbre por parte de quienes conducen la seguridad de la ciudad. Ese mensaje de acompañamiento es tan importante como los resultados operativos.
Como ciudadanos y empresarios que trabajamos, generamos empleos, pagamos impuestos e invertimos todos los días en Tijuana, creemos firmemente que, trabajando de la mano con las autoridades, es posible avanzar hacia una seguridad más preventiva y menos reactiva.
La seguridad se construye con estrategia, inteligencia, coordinación y liderazgo compartido: un liderazgo que se vea en las calles, acompañando a la Policía Municipal, sumando esfuerzos con las fuerzas estatales y federales, y dialogando abiertamente con la ciudadanía en los momentos difíciles.
Aspiramos a que ninguna familia tijuanense tenga que modificar su vida cotidiana por miedo. Confiamos en que, con voluntad de todas las partes, Tijuana puede anticipar y enfrentar estos retos.
Tijuana necesita rumbo, y ese rumbo se construye entre autoridades, sociedad civil y sector empresarial, con la convicción compartida de defender y recuperar la confianza en nuestra ciudad.







































