Tequila

El Recomendador

Entró a nuestra pantalla la película mexicana de  2011 dirigida por Sergio Sánchez Suárez y cuyos personajes fueron cubiertos de la manera siguiente: Antonio, por Unax Ugalde; Lola: Daniela Schmidt Vicente: Salvador Sánchez Milagros: Jimena Guerra Remedios: Angélica Aragón Adams: John Guilbert Smith: Edward Furlong Leoncio: Jorge Zarate Juán: Rogelio Medel José: Carlos Perez Cano Luis: Raúl Mendez Marcial: Pedro Infante / Arnulfo Reyes Cura Pascual: Luis Ferrer Feliciano: Heriberto del Castillo Don Ambrosio: Antonio Monroy. La bajamos a la TV inteligente de una compañía distribuidora.

 

La filmación llevó siete meses y sus fascinantes locaciones están en los Campos de agave de Tequila y de Amatitán así como en el prodigioso pueblo de Tapalpa, Jalisco y en la Ex Hacienda de  El Carmen. La acción plagada de anacronismos transcurre en un tiempo que, por eso, no corresponde a ninguna época que pueda tenerse por real.

Lo primero que hay que destacar es que se trata una producción en que se invirtió mucho dinero, quizá porque se refiere a una famosa empresa Tequilera. Pero el cuidado técnico que se pone en la fotografía y en la música, no le permite poder superar sus anacronismos y lugares comunes.

Para empezar, la propaganda dice que se trata de “Una historia de pasión honor y traición ambientada en México en el Siglo XIX y que se trata del sobrino de un poderoso empresario tequilero que mantiene un apasionado romance con la esposa del magnate, poniendo en peligro la vida de ambos”

Y nos, presenta automóviles y objetos de principios del siglo veinte, y otros de tiempos mucho más avanzados aún de ese siglo, pero que no concuerdan con el Siglo XIX.

Para el gusto de este Recomendador, se trata de una tragedia muy manoseada ya en el cine y en el teatro, y que no presenta originalidad. Está escrito sobre un esquema muy obvio, repleto de estereotipos y de exageraciones. La retorcida idiosincrasia de los personajes nos presenta a un machista muy violento, por ser impotente y a un pueblo que asesina muy fácilmente a todos los que ofendían o creían ofender al patrón. Ninguno de estos estereotipos puede compaginarse ni con las costumbres ni con la idiosincrasia del pueblo de Jalisco. No eran así las gentes de esos pueblos. Ni siquiera presenta los prejuicios ni la violencia que sí fueron reales y propios del Siglo XIX. El filme se centra en la imaginación un tanto sádica del argumentista.

Claro está, si a usted le gusta esa abundancia de sadismo y de lugares comunes, esta es una película apropiada para sus gustos. Pero si, por el contrario, usted quiere ver un drama de época con argumento creativo y una producción llena de imaginación y de belleza, pues escoja otra película.

No deja de ser paradójico que el cine mexicano quiera ser tan repetitivo en el sadomasoquismo, y con eso pretenda que sus películas sean tomadas como cine de arte. Mala imitación de Buñuel porque los dramas de éste no incurrían en tantas crueldades repetitivas ni en los estereotipos que aquí se presentan. licjpa97@prodigy.net.mx

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