Tenían la ventaja, pero…

Por Dante Lazcano

Sin lugar a dudas que si una liga de deporte profesional tuvo una gran ventaja de prepararse para cualquier escenario ante el tema de pandemia que se enfrenta mundialmente fue la NFL por encima de cualquier que usted pudiera nombrar.

Pero esa gran ventaja de casi seis meses prácticamente llegó a su fin y ahora se encuentran  en la disyuntiva de resolver cómo se desarrollará la temporada, si es que habrá porque también ya se están enfrentando a ese panorama.

De arranque el Sindicato de Jugadores, el mismo que de manera muy apretada aceptó el nuevo contrato colectivo de trabajo que correrá a partir del 2021, votó de manera unánime que no se juegue pretemporada.

Como todos sabemos, en cualquier disciplina deportiva se requiere de una etapa de preparación, es más allá de necesaria pues además que se ponen en ritmo de partido los jugadores, permite a los entrenadores hacer los cambios al roster para redondear al equipo con el que contenderán por el campeonato,  pero los jugadores  no quieren jugar esa etapa y el reto para los dueños será convencerlos pues insisto, unánimemente dijeron que no quieren jugar esa etapa.

Por otra parte los dueños siguen trabajando como si se fuera a jugar temporada al grado que por ejemplo, franquicias como la de los Green Bay Packers manejan de manera sólida el panorama de tener una campaña sin público pues enfatizarán en el tema del distanciamiento social.

Mientras que en el área que a nosotros nos corresponde, la de la gente que dará cobertura a los partidos, la iniciativa es que los palcos sólo permitirán a 35 personas, dependiendo del tamaño del mismo, no habría servicio de comedor y el acceso al campo lo limitarán en un 80 por ciento respecto a como se venía haciendo regularmente.

El hombre del medio billón

En 1972 cuando los Miami Dolphins sufrieron porque se lesionó Bob Griese como su pasador titular, Don Shula, el entrenador en jefe, puso a sufrir al dueño del equipo pues contratar a un suplente de calidad le costaría más de 100 mil dólares.

Earl Morrall fue el elegido y en calidad de suplente fue el primero en conseguir, siendo un escándalo en ese momento, un contrato de seis dígitos que lo devengó completito pues fue el encargado de meter al equipo hasta el Super Bowl de manera perfecta aunque a Griese le correspondió llevarse la gloria, pero esa, es otra historia.

Ahora, 48 años después nadie hubiera imaginado que la industria de la NFL cambiaría a tal grado que una franquicia, en este caso la de los Kansas City Chiefs, otorgaría un contrato con duración de 10 años y un valor superior a los 500 millones de dólares para el elusivo Patrick Mahomes.

Con ese dinero sin problemas podría comprar, y le sobraría, a diez franquicias con todo y jugadores de la primera división del futbol mexicano, aunque dependerá de su rendimiento, que no se lesione para que pueda ganar el mayor porcentaje posible.

A diferencia de Morrall, Mahomes ya ganó la liga, fue el más valioso y es sin duda un jugador súper elusivo, pero hablar de un contrato con valor de 500 millones siento que fue excesivo pero bueno, el tiempo dirá quién tuvo la razón.

Mis dos centavos

¿Y ahora, quién podrá ayudarnos?

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