¡Tengo sed!: Como incentivar el consumo de agua

Hay acciones en casa que pueden incentivar el consumo de agua natural young woman with glass of mineral water

Por Karla Edith Prado Pichardo, Departamento de Nutrición, Hospital Infantil de las Californias

Tijuana.- El agua natural o simple es esencial para la vida, estando involucrada en diversas funciones en nuestro cuerpo, tales como hidratación; transporte, absorción de nutrimentos y oxígeno; protección de las articulaciones; lubricación de los ojos a través de las lágrimas; regulación de la temperatura corporal; forma parte de la saliva y la sangre; ayuda en la eliminación de desechos a través de las heces (popó) y orina (pipí) y puede ayudar a tener una mejor concentración.

El cuerpo humano posee un 80 por ciento de agua en un recién nacido y de un 60-70 por ciento en un adulto por lo que es imprescindible que el consumo de agua sea constante, ya que nuestro cuerpo la elimina continuamente a través de la respiración (vapor), sudor, lágrimas, orina y heces. Cabe resaltar que una de las características del agua natural es que no aporta calorías y cumple con la función de hidratar al cuerpo; no tiene color, olor, ni sabor; aunque actualmente encontramos diferentes marcas de agua embotellada y detectamos sabores debido a la fuente de origen y el proceso de purificación.

Bien, hemos establecido la importancia del consumo de agua, pero ¿qué sucede cuando vemos que los pequeños de la casa al tratarse de bebidas, el agua simple o natural no es de sus preferidas? Hay diferentes acciones que podemos tomar para incentivar el consumo de agua natural, sin embargo no es la única fuente de agua disponible, ya que a través de los alimentos también se obtiene este vita-líquido; es importante conjugar el consumo de ambas fuentes para lograr que el cuerpo se mantenga correctamente hidratado y cumpla con sus funciones, ya que se estima que la mitad del líquido necesario se obtiene de los alimentos y la otra mitad del consumo de agua natural.

Una de las acciones que generan mayor impacto en la adquisición del hábito de consumo diario de agua natural es el ejemplo de los mayores en casa; ya que papá, mamá y hermanos mayores complementan la preferencia alimentaria de los pequeños; otro factor determinante es las bebidas que se le dan a conocer al pequeño, es decir, si ofrecimos soda, jugos y después deseamos introducir el agua natural definitivamente será un reto mayor. Quizá las bebidas como jugos y sodas también aportan agua; sin embargo, en comparación al agua obtenida de los alimentos, estas bebidas son elevadas en azúcar y se ha comprobado que mientras se consuman a más temprana edad, mayor será el consumo durante la infancia e incrementará la cantidad de grasa almacenada en el cuerpo aumentando el riesgo de padecer sobrepeso u obesidad según la Asociación Mexicana de Pediatría, que recomienda la inclusión de bebidas azucaradas hasta los 2 o 3 años de edad en cantidades moderadas y sin sustituir el agua natural, ni la leche.

En cuanto al agua proveniente de alimentos, la encontramos naturalmente en frutas, verduras, alimentos de origen animal así como también en la preparación de los mismos, por ejemplo optar por preparaciones que lleven caldillo de jitomate en lugar de que sean secos, incluir frecuentemente sopas y caldos.

Ahora ya lo sabes, si tu pequeño tiene sed lo que necesita es agua; no jugo, ni soda y así estarás ayudando a su cuerpo a funcionar adecuadamente.