Tan justo

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

En reiteradas ocasiones se ha mencionado en esta columna que la justicia en el fútbol generalmente no existe y que no siempre gana el que más lo merece, pero pareciera que al menos por una vez más este año la liga mexicana tratará de hacer a uno quedar mal tras ese tipo de declaraciones. Yes que después de todo qué cosa más justa que tener a los dos mejores equipos tanto de la fase regular como de la liguilla enfrentarse en la gran final del Apertura 2018.

Tanto Cruz Azul como América tienen buenas posibilidades de ganar y, a pesar de que los fantasmas acechan al equipo cementero por sus 21 años sin campeonato de liga y el conjunto azulcrema sufre por siempre cargar consigo la presión de ‘ser campeón o fracaso’, no hay verdadero favorito en lo que podría ser la final más pareja de los últimos años. Las estadísticas dirán que el cuadro dirigido por Miguel Herrera está predestinado a llevarse la copa,pero si este tipo de estadísticas tuvieran algún tipo de peso las casas de apuestas estarían en bancarrota pagándole a todos los ‘expertos’ al concluirse cada final. En fin, para uno todo está aún en el aire.


Pero bueno, ¿cómo llegan los equipos a la gran final? Francamente la mayoría ya ha de saberlo, ya que ha sido una de las liguillas con mayor seguimiento tanto por el buen nivel que han mostrado los equipos como por el hecho de que se podría repetir aquella inolvidable final del 2013, cuando las Águilas le arrebataron el título al cuadro celeste de manera dramática, y bien se sabe que el morbo vende. Inclusive el conjunto dirigido por Pedro Caixinha pedía a gritos la oportunidad de revancha ante su eterno verdugo, y tanto el destino como el mismo América hicieron su parte para concederle este deseo de fin de año. 

Ahora bien, mientras que el conjunto qué pasó como líder general de la competencia tuvo que depender de su posición en la tabla para eliminar a Monterrey e instalarse en la final, ya que el marcador en su serie quedó en un empate y el criterio de desempate beneficia al de mejor torneo, los emplumados exhibieron de fea manera a un cuadro de Pumas frágil e inoperante y lo dejaron en el camino tras derrotarlos por un marcador global de 7-2. Quizá la manera de pasar de uno brilla más que la del otro, pero todo eso queda atrás y lo hecho previamente servirá de poco o nada para el que salga derrotado de dicha contienda. 

Hablando de justicia, si hay algún equipo que se puede quejar de que el futbol no siempre es justo es el conjunto de Pumas, ya que a pesar de haber finalizado la fase regular en tercer lugar general (solo por debajo de los dos finalistas), el amargo recuerdo de la goleada en contra manchará lo que en sí fue un buen torneo; el fútbol será justo, pero no con todos.

Se viene la gran final del futbol mexicano, en donde se enfrentarán los dos mejores equipos del certamen, y no queda más que disfrutar y agradecerle al futbol por darnos este gran platillo. Después de todo es muy raro ver que el futbol decida ser tan justo.