Suicidios en BC, por debajo de la tasa nacional

(Nota publicada en la edición de El Informador de BC (hoy Infobaja) del 12 de diciembre del 2013)

Por Luis Alonso Pérez /Infobaja

Tijuana.-  A propósito del lamentable incidente en el que un hombre se lanzó este viernes desde una torre de la CFE en la Zona Río para quitarse la vida, rescatamos este reportaje sobre el tema del suicidio, publicado por El Informador de BC (hoy Infobaja) el pasado 12 de diciembre…

Para algunos las fiestas decembrinas culminarán con regalos y esperanzas de un mejor año venidero; para otros la navidad tendrá un trágico final: terminarán su vida con sus propias manos.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha determinado que durante el mes de diciembre se detecta un repunte en los casos de suicidio, un patrón que se repite cada año a nivel nacional.

La misma tendencia se registra a nivel global, de acuerdo a los estudios de la Organización Mundial de la Salud.

El índice de suicidios en Baja California se encuentra por debajo de la tasa nacional de 5.09 casos por cada 100 mil habitantes, al registrar una tasa de 4.41, colocándolo en el sitio número 17 a nivel nacional.

Hasta noviembre de este año se habían registrado 99 suicidios en la Entidad, según los reportes de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), obtenidos por El Informador a través de una serie de 50 solicitudes de transparencia, ante la negativa de la Fiscalía de revelar la información.

Esto representa hasta el momento un incremento superior al 11 por ciento en el número de suicidios, comparado con los 88 registrados a nivel estatal en 2012. La diferencia podría incrementar si se registran más casos durante el mes de diciembre.

Las cifras proporcionadas por la PGJE no son el total de casos publicados por el INEGI, los cuales suman los reportes proporcionados por todas las agencias del ministerio público del país, con las actas de defunción tramitadas por los registros civiles, documentos que son cotejados con los certificados de autopsia expedidos por el Servicio Médico Forense de cada localidad.

La diferencia entre las cifras de la PGJE y las del INEGI pueden variar hasta en un 39 por ciento, como sucedió en 2011, año en el que se registró una diferencia de 58 suicidios: 91 reportados por la PGJE y 149 por el INEGI.

La proporción de suicidios entre hombres y mujeres de Baja California es sustancial: en promedio el 88 por ciento de las víctimas son hombres y un 12 por ciento son mujeres. Por lo regular la mitad son solteros, mientras que cuarta son casados y otra cuarta parte vive en unión libre, revelan los estudios del INEGI.

También precisan que el grueso de las víctimas tiene entre 25 y 34 años, en segundo lugar están los mayores de 45 años, en tercero los que tienen entre 15 y 24 años. En quinto y último lugar están los menores de 15 años, sin embargo el número de casos se triplicó en cinco años según las cifras federales, al registrar dos casos en 2006 y seis casos en 2011.

Casi 75 por ciento de las víctimas cuentan con una escolaridad menor a la preparatoria, y una cuarta parte no trabajaba o se encontraba desempleado. También se ha determinado que la inmensa mayoría de los suicidios son cometidos en las viviendas particulares de las víctimas.

El método empleado que predomina es el ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación, con 125 casos registrados en 2011, mientras que 17 fueron por disparo de arma de fuego y cuatro por envenenamiento, según las estadísticas del INEGI.

Sergio Lagunas, Director de Averiguaciones previas de la PGJE explica que a través de exámenes toxicológicos han logrado constatar que los suicidios en Baja California están extremadamente relacionados con el consumo de drogas.

“el 60 por ciento deja cartas póstumas, por lo regular son mensajes justificando el suicidio o despidiéndose de los seres queridos; se realizan los exámenes de grafoscopía para determinar si realmente es la letra de la víctima y yo no se de un caso en el que no haya coincidido”.

En el caso de los suicidios con armas de fuego, la Procuraduría baja californiana coincide en que en la mayoría de los casos las armas no tienen registro de haber sido utilizadas en hechos violentos, y por lo regular son pistolas de bajo calibre que las personas mantienen en casa para su protección.

Una vez ocurrido el deceso, lo más común, es que los familiares no admitan que ellos eran los dueños de las armas para evitar ser inculpados por portación ilegal de arma de fuego, un delito del fuero federal que se castiga con la cárcel.

Suicidios rebasan a autoridades

La Organización Mundial de la Salud reporta que se suicidan un millón de personas cada año. La cifra es alarmante: 40 cada segundo. Los números de suicidios han aumentado considerablemente a nivel global y Baja California no es la excepción.

Mirna Troncoso, Directora del Hospital de Salud Mental de Tijuana, refiere que el suicidio es un problema muy complejo. No es un solo factor el que provoca la muerte, si no que intervienen factores psicológicos, sociales, biológicos, culturales y ambientales. También los trastornos mentales como la depresión o el consumo de alcohol y drogas son determinantes.

“Es importante poner atención si una persona deja de funcionar como antes solía hacerlo en el trabajo, en la escuela, en la sociedad, y que en algún momento haya expresado que la vida ya no tiene sentido, que ya no encuentra solución a sus problemas o que incluso haya expresado que sería mejor estar muerto, ya que pudieran ser algunos factores de riesgo”.

Para la especialista es necesario reducir el acceso a los medios que se tienen para suicidarse: en los hogares debe evitar guardarse armas de fuego, pesticidas y medicamentos que pueden estar al alcance de todos.

Exhorta a los especialistas de salud a poner atención a todos aquellos que han expresado que “se quieren matar” a darle seguimiento al problema porque existe el mito “de que si alguien lo está diciendo es que no lo va a hacer”.

Considera que no solo sicólogos y siquiatras debe actualizarse en esta área, también los médicos generales que atienen pacientes con enfermedades crónicas deben aprender a detectar los síntomas de la depresión para evitar suicidios.

Finalmente Troncoso admite que es un problema muy complejo que ya empieza a rebasar a la medicina: “hay veces que es insuficiente el número de profesionistas de la salud mental en comparación con el problema”.

Tanto la Directora del Hospital de Salud Mental como la PGJE expresaron su preocupación por los niños y adolescentes, quienes han comenzado a presentar algunos de estos trastornos que los llevan al suicidio.

Un caso que aún es recordado por la comunidad es el del niño Cesar Gerardo Perez, que a sus 13 años se quitó la vida, una noche fría de enero del 2012. Una fina cuerda de nylon colgó de uno de los barrotes de su pequeña habitación de la colonia El Florido.

Cesar antes de quitarse la vida, dejo una carta: “Hoy me suicido porque me sentí solo. El perrito fue el único que estaba conmigo. Y a Emmanuel lo invito a que vaya a mi funeral…”.