Suenan The Beatles a ritmo de samba en carnaval

RÍO DE JANEIRO.- Los anglohablantes tuvieron su momento del carnaval brasileño: un alocado festejo callejero bajo el sol y una versión de "Ob-La-Di, Ob-La-Da" un tema de los Beatles a ritmo de samba.

El "Sargento Pimienta" fue una de las más de 400 fiestas callejeras que se realizaron por todo Río de Janeiro por el carnaval.

Cientos de miles de personas se echaron a las calles para el más grande de los "blocos",que son festejos al aire libre, atestados y sudorosos, donde la multitud canta un repetitivo popurrí de canciones del carnaval, por lo general en portugués, claro está.

Cerca de 850 mil turistas llegaron a Río de Janeiro para el carnaval gratuito de cinco días y los blocos ofrecen muchas oportunidades de diversión no verbal: Si el beber hasta perder el sentido no es lo de uno, se puede tratar de juntar la mayor cantidad de parejas ocasionales como sea posible durante una fiesta callejera, un juego común del carnaval.

Sin embargo, incluso con estas diversiones tan tentadoras, debe reconocerse que acompañar la estruendosa música —usualmente interpretada en vivo por un grupo desde la parte superior de un camión de sonido, con una sección acordonada de percusiones detrás— es por lo menos la mitad de la diversión.

Así es como llegó el Sargento Pimienta, creación de Gustavo Gitelman, un apasionado de la música y médico de profesión. Gitelman rápidamente se rodeó de un entusiasta grupo de aficionados de The Beatles, tantos, que el cuarteto de Liverpool pareció más una orquesta en el debut del festejo el año pasado.

El grupo le dio al repertorio de The Beatles un giro brasileño, adaptando "All My Loving" al ritmo de una "marchinha" tradicional de carnaval y dando una infusión a "Hard Day's Night" con el sonido funk de Río de Janeiro.

"I Want to Hold Your Hand" se transformó en una samba e incluso la melancólica "Hey Jude" fue regenerada con una energía pegajosa y animada.

Sin embargo, la canción favorita del día fue "Twist and Shout", la cual tuvo a la multitud engullidora de cerveza abanicándose y sacudiéndose bajo el calor intenso de la media tarde.

Aunque el grupo adaptó al portugués un puñado de canciones, la mayoría fueron cantadas en el inglés original, para el deleite de los visitantes anglófonos, muchos de quienes pudieron participar completamente en la experiencia de fiesta callejera por primera vez.

"En las otras fiestas callejeras, a uno como que le da envidia porque todos están cantando, excepto uno, así que uno se siente un poco excluido", dijo Amanda Weaver, una canadiense de 33 años que ha estado viviendo en Brasil durante dos meses.

"Realmente amo cantar y finalmente tengo la oportunidad de hacerlo", afirmó. Clint Lightsey, de Austin, Texas, estuvo de acuerdo.

"Bailar siempre es divertido, pero conocer las canciones y poder relacionarte con ellas realmente lo lleva a uno a otro nivel", comentó el trabajador de la industria petrolera de 29 años de edad.

El debut del grupo el año pasado fue tan exitoso, que la multitud se apiñó tanto que se convirtió en un riesgo parea la salud, por lo cual espectáculo del lunes se mudó a un espacio más amplio.