Sublevación virtual

Por Manuel Rodríguez

 

“La política es la continuación de la guerra por otros medios”: Carl von Clausewitz

Se habla de que actualmente en México hay una crisis de gobernabilidad derivada de una incapacidad de nuestra clase política por atender los rezagos sociales que nos está llevando a un grado mayor de crispación en el ánimo popular y por consecuencia a una descomposición social.

Nuestras instituciones carecen de credibilidad y el nuevo pacto por México que permitió las reformas estructurales está terminando por diluirse como letra muerta ante la incapacidad del gobierno por establecer un nuevo régimen. 

La eficacia gubernamental implica componentes políticos y no sólo técnicos: valores como legitimidad, legalidad, representatividad y responsabilidad, también están en juego. Y en la actual crisis los valores son la parte medular del sistema, es decir, técnicamente tendríamos que estar avanzando cuando en realidad estamos simulando.

En ningún lugar se ve esto tan bien reflejado actualmente como en las redes sociales, por eso hablo de que en México existe una sublevación virtual. Las redes sociales han permitido a los usuarios conectarnos con otras personas de una forma que nunca imaginamos.

El caso de la red social, Twitter, nos permite compartir al instante distintos momentos de nuestra vida en sociedad que se dan en tiempo real.

Pero que es lo que las publicaciones de cibernautas mexicanos revelan en los últimos días, bueno pues nos encontramos en un foro público, abierto, sin restricciones que viene creciendo en el nivel de rechazo hacia nuestros gobernantes, de cualquier denominación y de cualquier origen partidista.

La desafortunada expresión que emitió el procurador Jesús Murillo Karam: “Ya me cansé”, que después se volvió viral en las redes sociales, evidentemente está descontextualizada de la intención original del autor, sin embargo, refleja los sentimientos de una nación cansada hasta el hartazgo de ser defraudada por la clase política que durante ya muchos años se ha beneficiado de la forma ilegítima de gobernar; gobiernos con los ojos vendados ante los niveles de corrupción, con sistemas infiltrados por grupos del crimen organizado y en general, el ejercicio del poder público de espaldas al pueblo.

Los tres niveles constitucionales de gobierno: Legislativo, el ejecutivo y judicial se encuentran atravesados por enquistamientos cancerígenos de corrupción y podredumbre institucional que revelan el cansado espíritu ciudadano que se identifica con la frase pronunciada por el Procurador y popularizada en las redes sociales.

Entendamos pues que hay al menos 3 generaciones de mexicanos que se están expresando de manera crítica en las redes sociales, los nativos digitales y los migrantes digitales.

Otros, los que no tienen tanto acceso a la tecnología ya  están decidiendo pasar de la sublevación virtual a la toma de calles y plazas públicas, manifestando en estos momentos su inconformidad por todo el país. Hay una amplia tradición que reconoce el conflicto como elemento central de la política mexicana. La presencia permanente del conflicto en la sociedad mexicana es actualmente de naturaleza virtual, pero muy pronto puede pasar de los ordenadores a las calles. El gobierno tiene que aprender a escuchar estas nuevas realidades-virtuales.