Soñando

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

De antemano uno pide disculpas por el exceso de optimismo que se mostrará en esta nota, ya que es atípico pero a la vez debe ser entendible por la afición que se dio la oportunidad de ver los dos partidos de la selección mexicana en lo que fue el debut de Gerardo Martino al mando.

Y es que después de varios meses de incertidumbre en cuanto a lo que pasaría con el combinado nacional tras la salida de Juan Carlos Osorio, se le dio la oportunidad al técnico argentino para demostrar lo que le podía ofrecer a este equipo y hasta el momento ha cumplido con las expectativas.

No solo ‘cobró venganza’ ante el conjunto de Chile tras vencerlo 3-1 en San Diego, si no también fue capaz de derrotar a su ‘ex’ en Santa Clara con un contundente marcador de 4-2 para demostrar que su proyecto tiene cimientos y que después de tanta espera se debe tener cierta fe.

Será exagerado el apoyo excesivo y prematura la confianza total para un técnico que apenas comienza su proceso a cara al mundial del 2022, pero al fin de cuentas de esto vive el aficionado mexicano y no hay duda que más que uno disfrutó ambos triunfos.

Ahora bien, ¿qué se puede decir del combinado azteca en cuanto a su accionar en ambos partidos? Curiosamente los dos encuentros tuvieron altibajos muy similares que mostraron tanto las fortalezas como las carencias que se podrían esperar de un nuevo mandato.

De un lado se vio la inoperancia de un cuadro que apenas empieza a entender lo que es jugar bajo un nuevo líder, mientras que del otro lado se entendió que bajo las órdenes de Martino uno debe entregarse en su totalidad para ganarse un puesto.

Tanto experimentados como novatos mostraron esa hambre que debe tener un jugador que representa a su país en un partido y dejaron claro que hay opciones en cuanto a jugadores a elegir para lo que sería el primer torneo oficial del año: la Copa Oro.

¿Relevante? Muchos dirían que no, pero para la selección de México es uno de los torneos más ganables e importantes en cuanto a competiciones dentro del continente y para el ‘Tata’ es un torneo más en el que debe triunfar para mostrar su valía. En fin, la vida del cuadro tricolor verá su primer gran reto del año y se debe preparar.

Pero bueno, se habrá dicho que ambos partidos mostraron altibajos similares pero no por eso significa que el segundo partido fue una repetición del primero. En el primer partido se apostó por jugar con lo que se debe considerar como el cuadro titular y vaya que se notó.

En cuanto al partido ante Paraguay se optó por usar un cuadro ‘alterno’ y afortunadamente un buen inicio fue suficiente como para matar el partido y dejar las acciones subsecuentes a favor del equipo verde. Fueron dos triunfos en dos partidos al mando del ‘Tata’ y no hay un mejor inicio que ese.

Uno se preguntará cuál habrá sido el mejor partido de ambos y la respuesta es simple: al que haya ido uno. Al fin de cuentas fueron dos buenas exhibiciones por parte del combinado tricolor y uno comienza a soñar sobre lo que podría ser un buen año para México.