Solo tú puedes llenarte

Por Maru Lozano Carbonell

En algún punto, siempre quisiéramos contar con esa varita mágica que llene nuestros vacíos. En esta semana, para muchos de reflexión, enfoquémonos un rato en nosotros mismos porque sucede que nos evitamos y distraemos con ayuda de factores externos.  

El austriaco Viktor Frankl, desarrolló la logoterapia que se centra en encontrar un propósito y sentido en la vida como clave para el bienestar y salud mental. “Logo” en griego significa sentido, y “terapia” significa tratamiento. La Logoterapia es la terapia en base al sentido, es la propuesta definida por Frankl como “Sanar a través del sentido”. 

No fue cualquier persona. Para empezar, fue neurólogo, filósofo, psiquiatra y juntó elementos médicos, científicos, psicoanalíticos, psicológicos, terapéuticos, antropológicos y, su supervivencia en varios campos de concentración nazis, para crear uno de sus mejores libros: “El hombre en busca del sentido”. Él sostiene que la muerte da un sentido a la vida porque al tener en cuenta el propio límite, entonces reconstruyes tu ser en el mundo.

Una frase que nos dejó y que me parece preciosa es: “El hombre se autorrealiza en la misma medida en que se compromete con el cumplimiento del sentido de su vida”. “La felicidad es como una mariposa. Cuanto más la persigues, más huye. Pero si vuelves la atención hacia otras cosas, ella viene y suavemente se posa en tu hombro”.

Es importante que tengamos en cuenta que solo “tú” puedes llenar tu vacío, nadie más, ni nada más. Es decir, ni las vacaciones, ni las compras, ni los vicios… Solo tú y tu conciencia del presente con responsabilidad e integración de todo lo que pueda satisfacer. ¡Ojo! Esto incluye personas.

Sentirse desolado es el indicador número uno para reflexionar, para agarrarse de esa fuerza Creadora y moverse a la búsqueda del “para qué” en esta vida.  Es que si nuestro propósito no incluye gente ni trascendencia, habremos de sentir siempre un desierto interno.

Un elemento clave es la gratitud. Pensar y expresar: “gracias por…”, “aprecio que…”, representa un vaivén de energía positiva y ante eso, lo demás no cabe.

En realidad no es necesario vivir al límite experiencias que nos hagan cambiar, Frankl se basa en que todos tenemos una necesidad natural de encontrar significado a nuestra existencia. Se puede en logoterapia ayudar a las personas a plantar cara a los conflictos existenciales, a descubrir los valores más profundos y encontrar un objetivo que permita sacar adelante cualquier reto en la vida.

Se puede ser creativo desde cualquier punto de partida. Nuestra intuición, si la escuchamos, es la mejor brújula para saber hacia dónde dirigirnos y elegir la mejor decisión cada vez que tengamos que ser asertivos.

Otro principio en logoterapia es descubrir el valor de cada momento y es que curiosamente, no se trata de esperar de todo en esta vida sino ¡dar vida! Eso es lo que realmente rebota y motiva. Así, con voluntad, se empieza a conectar la mente con el cuerpo siendo congruentes en el regocijo de trascender entregando algo útil.

Es normal que ante ciertas vivencias se pierda el rumbo, pero si pasa mucho tiempo, las ganas se desvanecen y el descuido personal prevalece, déjate ayudar porque por algo sigues vivo. Piensa en el Gran Maestro que enseñó tanto y que su vida se recuerda por el legado de amor y fortaleza que aún existe.