Sólo 14% del total de los desechos electrónicos se reciclan

La basura electrónica genera contaminación y no existe un lugar designado en la entidad para recabar este tipo de materiales. Fotografía: Archivo

Por Korina Sánchez S.

Tijuana.- En México se producen 29 mil toneladas de basura electrónica al mes, de acuerdo con el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), sin embargo, sólo se recicla 14 por ciento del total, lo que genera contaminación ambiental, afirmó uno de los fundadores de la compañía Ewally, Daniel Serrano Martínez.

El porcentaje es mínimo si se considera que los materiales más reciclados son los metales, como el acero y el aluminio de los botes, el plástico PET y el cartón, sostuvo.

Una de las razones del reciclaje tan bajo de basura electrónica es la informalidad en su manejo, consideró, así como la falta de lugares donde se almacene, separe y desmantelen los desechos de este tipo.

Los aparatos electrodomésticos (tostadores, licuadoras, batidoras y planchas, entre otros) forman parte de la basura electrónica, que está compuesta además por otro tipo de desechos, tal como los teléfonos, las impresoras, computadoras y televisores.

En Baja California, a diferencia de lo que ocurre en otras partes del país, no se cuenta con un espacio designado para recabar este tipo de materiales, indicó el fundador de Ewally, junto a Carlos García Capella.

Los desechos llegan a la calle, pese a que algunos de sus componentes son nocivos para la salud y contaminan el ambiente.

Argumentó que las placas electrónicas son altamente cancerígenas, sin embargo, la mayoría de esos desechos se van al relleno sanitario, en perjuicio del suelo, los mantos friáticos y el aire que llega a las personas.

Serrano Martínez agregó que los desechos más difíciles de manejar son los cartuchos de tóner, así como las baterías, las cuales deben ser depositadas en contenedores especiales para evitar contaminar el medio ambiente.

“Una batería puede contaminar miles de litros de agua. Un foco ahorrador contiene plomo, mercurio y otros componentes que pueden afectar la salud de las personas», informó.

Las empresas que se dedican al reciclaje tienen que contar con personal capacitado y un lugar amplio, explicó, ya que esta basura es de grandes volúmenes y requiere espacio, para que la gente tire los aparatos cuando ya no funcionan o ya no los quiere.

“Ha habido un avance, pero aún falta más y falta un sistema que facilite el reciclaje. Empiezan a abrir los ojos a otros horizontes y a adoptar diferentes hábitos en favor de ambiente”.

Serrano Martínez y García Capella organizan un encuentro anual para el acopio de basura, denominado “Reciclatón”. Este 2019 fue en Ensenada y se reunieron 7.8 toneladas de basura, de las cuales 4.1 fueron de basura electrónica y el resto de vidrio. Cada año se realiza un proceso de reciclado.

Éste comienza cuando se revisa que el equipo electrónico del que se trate, verdaderamente no funcione, ya que muchas veces estos productos se desecharon “simplemente porque no le gustó o no sabe cómo deshacerse de ellos”.

Después de esta primera evaluación, se analiza si los aparatos que no funcionan pueden ser reparados y de ser así, cuál sería el costo por hacerlo.

Muchas veces estos aparatos sólo necesitan un ajuste normal de mantenimiento, y agregarles componentes de carbono para que vuelvan a funcionar los motores”, añadió el ejecutivo.

Como etapa final, aquellos que serán reciclados -y que en conjunto representarán la mayoría de lo recabado- serán desensamblados para poder aprovechar el plástico, el vidrio y otros componentes que los conforman.

Una vez hecha esta labor, las empresas que están vinculadas a las recicladoras llevarán los componentes a su destino final, dentro y fuera de la república mexicana, para ser triturados y fundidos. O bien, para aplicarles el proceso alterno que permita que puedan ser utilizados nuevamente en otros aparatos electrónicos.

Muchas personas quieren tirar los desechos electrónicos de manera correcta, pero no saben dónde pueden hacerlo, y éstos terminan generando problemas de contaminación ambiental, con las consecuencias de salud que conlleva, explicó.

Es por ello que consideró necesario una mayor información hacia la población, así como modificaciones en los ámbitos legal, empresarial y gubernamental para aumentar la reutilización y reciclado.