Software de Control Parental

Por Maru Lozano Carbonell

Seguimos y seguiremos en línea por un buen tiempo. Los hijos ya parecen ejecutivos con sus dispositivos y su área de trabajo.

En la mayoría de los casos, los estudiantes tienen un espacio asignado y un dispositivo que, mientras estén calladitos, quietecitos y se escuche a los maestros en línea, muchos papás no monitorean la verdadera actividad del hijo.

Esta modalidad es difícil si los papás tienen que trabajar, pero todo lo que el hijo hace en internet es importante que los adultos lo sepan para poder guiar y dosificar. ¡Es posible hacerlo!

Hay alumnos que están jugando mientras el maestro les habla, ellos ya saben hacer como que no sirve el micro, tapan la pantalla y bueno, las mañas y excusas no faltan para jugar en línea con sus compañeros.

En “classroom” ellos le dan clic al botón de “actividad entregada” cuando la tarea no tiene archivo alguno o bien, suben una foto “equis” pero no lo que se pidió. Asombra que esto pasa desde tercero de primaria.

Si a las escuelas no se les ocurrió hacer un horario para que cada día se subiera actividad de una o dos materias nada más, también es entendible que agobia recibir tanta notificación para subir trabajos, imprimir y demás.

Si estuviéramos en modo presencial, los hijos estarían jugando en el patio, platicando y comiendo el lunch juntos, pero ahora los juegos son virtuales y las conversaciones son en el chat de messenger kids o para los más grandes, en otros medios.

La adrenalina, nuevas formas de socializar, su identidad, su aceptación en un grupo y todo lo que significa ir formando su personalidad, se está obteniendo de la nube. ¿Con quién hablan? ¿A qué juegan? No todo lo virtual es malo, pero ¿sabes lo que hace tu hijo? ¿Sabes cómo reacciona, cómo se relaciona, cómo se siente? Si descargas un software de control parental podrías darte cuenta.

Existen muchos que son gratuitos, por ejemplo, en “google family link” puedes administrar tiempo, aplicaciones, ubicación, etc.

Se trata del bienestar y sano desarrollo de tu hijo y, mientras seas tú el proveedor, tu hijo menor de edad, tiene que tener límites.

Si le sueltas un dispositivo así nada más, no le estás brindando seguridad, pero si rastreas lo que ha navegado y entablado, puedes tener una conversación franca y prevenir.

El tiempo debe limitarse, por salud y porque necesita otro tipo de actividad además de la digital. Con el software parental lo puedes hacer. No es posible que un menor use más de siete horas un dispositivo para jugar, entretenerse y estudiar. Cualquier niño te cuenta que ¡es “gamer” de horas enteras!

Prevenir el ciberacoso. No hay mucho que explicar aquí, pero un menor que está solo y se siente desolado o abandonado, buscará relacionarse digitalmente. De ahí los peligros.

Nunca pases por alto el control parental en los teléfonos, tablets o computadoras de tus hijos y de los juegos que usa, tú le compraste todo, tú pagas el internet, ellos aún se están formando y se pueden entretener de alguna otra manera. Los hijos deben tener una responsabilidad asignada en casa de acuerdo a la edad, tiempo de estudio, de entretenimiento y tiempo en familia para convivir. ¿Cuánto de esto vive cada uno? Sin miedo y con firmeza, ámalos bien.