Smile: Nada de qué sonreír con esta película

Sosie Bacon es la psiquiatra Rose Cotter en la cinta de terror “Smile”. Fotografia: Paramount Pictures

Por Chema Castro III

Las películas de terror siguen, en su gran mayoría, el mismo ritmo de historia aunque, se supone, con algún toque original que las hace distintivas unas de otras, solamente que en el caso de Sonríe (Smile) la campaña promocional es mejor que el producto final.

Un espíritu maligno brinca de persona a persona a través de un supuesto grotesco suicido, y la nueva persona al bat, en este caso la psiquiatra Rose Cotter (Sosie Bacon), busca descubrir el por qué de su existencia y la manera en frenar dicho mal.

La doctora Cotter trabaja en una Unidad de Urgencias Psiquiátricas y tras una larga jornada recibe a una última paciente, Laura Weaver (Caitlin Stasey), quien sufre de un fuerte ataque de ansiedad al sentir que es acosada por “algo” que solamente ella puede ver, que puede presentársele como algún conocido o un total extraño, pero con la particular característica de tener una sonrisa anormal, siniestra, y que le avisa que tiene poco por vivir.

Rose da la espalda cuando Laure sufre una crisis y podemos presenciar el primer suicido con el cual el mal pasa de huésped.

Y eso es lo “diferente” de este camino, la sonrisa macabra, de ahí en adelante Smile va por el mismo rumbo de muchas: encontrar qué sucede y cómo detenerlo (si es que se puede), donde la persona principal encuentra algunos aliados en el camino, saca de onda a otras, y al final parece que puede tener la solución… pero algo pasa.

En este caso en el camino con la doctora está Trevor (Jessie T. Usher), que posiblemente es el peor prometido en la historia de las películas, ya que en ningún momento crees que realmente ama a Rose, y mucho menos quiere compartir la vida con ella, y en ningún instante piensa que lo que dice le sucede es verdad.

¡Ah!, cabe mencionar que la mamá de Rose se suicidó ante ella debido a problemas mentales reales, y no tanto por un ente maligno.

Bueno, regresando a las víctimas o posible integrante del Equipo Rose: su hermana Holly (Gillian Zinser), que solamente quiere fresear en suburbia; el doctor Morgan Desai (Kal Penn), el jefe de Rose y único rostro realmente conocido en la película y que piensa que todo lo que sucede es por agotamiento laboral.

Y ya solamente resta el policía asignado al caso del suicido de Laura, Joel (Kyle Gallner), quien curiosamente es el exnovio de Rose y que aún arde por ella, aunque nunca se dice el por qué terminaron la relación.

El terror viene básicamente de trillados sustos de brinco, y en algunos casos literales porque Rose brinca de su silla, en el pasillo, en la recámara, en busca de lograr algo de “miedo” en el público que observa, pero ya sabemos bien hacia dónde vamos, y las pequeñas innovaciones no son algo como para celebrar.

El director, y también guionista del filme, Parker Finn, está al frente de su primera obra de “presupuesto” y larga duración, pero se nota que primero tuvo la idea de la sonrisa y luego el cómo justificar el llegar a ella, a lo mejor si hubiese sido cortometraje como sus dos anteriores, estaría algo más interesante todo.

Mas así como está, es algo olvidadizo y que solamente se distingue por su peculiar campaña promocional, ya que ni muertes memorables tiene (de hecho son sólo dos en pantalla, las demás son en retrospectiva en fotos).

Smile

  • Título en español: Sonríe
  • Reparto: Sosie Bacon, Kal Penn, Kyle Gallner, Judy Reyes, Jessie T. Usher, Gillian Zinser, Robin Weigert, Caitlin Stasey.
  • Director: Parker Finn
  • Guion: Parker Finn
  • Año: 2022
  • Duración: 1:55 hrs.
  • Género: Terror, Suspenso
  • Calificación: *½ (de cinco)