Sin duda… El talento siempre

Por Juan José Alonso Llera    

Después de un sábado extenuante: Programa de TV, brindis con mi hijo que empieza su nueva vida, café con político importante de la ciudad, comida en Dantes con mis Ardogorris que tanto quiero, estreno de Mamma Mia con talento tijuanense y para culminar la noche, un queso cilantro en la Nais acompañado de camarones roca y amigos, cayendo rendido con el ajetreo. Domingo por la mañana los respectivos chilaquiles caseros, dormir todo el día hasta las 4:00 pm, alistándome para la Gala del CAM, extraordinaria con una cena pretenciosa de medio pelo, acompañada de vinos cumplidores maltratados por los meseros, que por más que intentaron, no lograron empañar el talento de los brillantes músicos y la portentosa cantante, sin duda una estrella local de dimensiones internacionales.

El talento se puede considerar como un potencial. Lo es en el sentido de que una persona dispone de una serie de características o aptitudes que pueden llegar a desarrollarse en función de diversas variables que se pueda encontrar en su desempeño, es una manifestación de la inteligencia emocional y es una aptitud o conjunto de aptitudes o destrezas sobresalientes respecto de un grupo para realizar una tarea determinada en forma exitosa. El talento intrínseco es que el individuo lo puede dejar de ejercer por mucho tiempo y volver a usarlo con la misma destreza que cuando dejó de usarlo; a diferencia del talento aprendido que requiere ser ejercitado continuamente para no perder la destreza.

De este contexto emana el tema que hoy les acompaño, el talento, que sin duda alguna es lo más importante en el ser humano, además no importa en que venga envuelto o con quien se acueste, lo realmente importante es cómo potenciarlo y lo frutos que tiene que rendir. Dicho todo lo anterior es para mí una responsabilidad compartir la vivencia de lo que fue asistir a la puesta local del musical Mamma Mia, formada por bailarines locales, capitaneados por Denia Zepeda (mi amiga de DENZ), que se muere en la raya para demostrar que no hace falta importar gente de otras partes, que tenemos el suficiente talento para montar un musical a la altura de cualquier lugar en el mundo. Todo esto sin dejar de lado a Heber Valdez, chef de origen vasco propietario de Dantes (así se llamaba su abuelo), donde puedes disfrutar de una cocina ecléctica que toma como referencia a Euskadi, el Mediterráneo y nuestra patria. 

En fin, en BC estamos llenos de talento que tenemos que aprovechar y disfrutar (salvo en la política, que no dan el ancho y como dije en otro artículo, ya que no abonan, que no estorben). Aquí se nos da de manera natural este movimiento de consumir lo local en todos los ámbitos, porque ni siquiera lo tenemos que hacer, simplemente porque en casi toda la propuesta local supera a todo lo de fuera, con esto no digo que nos cerremos, planteo que privilegiemos lo nuestro por encima de lo fuereño, no seamos malinchistas, aprovechemos lo tijuanense. Hoy los invito a abrirse a BC por encima de todo lo que nos brinda el otro lado de la frontera y el resto del país, pero que sea porque es mejor, no por apoyo ni por lástima que nos haría tremendamente mediocres. ¡Tijuana, un privilegio vivir aquí!