Si Dios quiere

Por José Cervantes Govea

jocegovea@yahoo.com

Es lamentable que en lo material, ahora mismo, millones de seres humanos no tengan suficiencia alimentaria, vestido ni vivienda mientras que otros tienen excesos. ¿Quiénes son los responsables de esa inequitativa distribución de los bienes materiales y aun intelectuales? Terrenal y materialmente la Vida es el don de los sentidos para disfrutar y gozar de los bienes y las maravillas naturales que, según el decir de los científicos, sólo existen en el planeta Tierra. Desafortunadamente los seres humanos no hemos sabido emplearlos equitativa y racionalmente. La Iglesia y la Ciencia estudian a fondo el origen de la simiente humana. Cada una con sus tesis tratan de inculcar en la conciencia de hombres y mujeres el sentido espiritual y material de la Vida. Mientras la Iglesia promueve fe, humildad y sencillez, recordándonos nuestra temporalidad, la Ciencia escudriña y estudia la materia y el pasado humanos tratando de encontrar el eslabón perdido. Por otra parte, la Economía y la Política, han exacerbado el sentido de pertenencia y conciencia de clase, creando grupos antagónicos, fomentado la avaricia, motivando la injusticia social y hasta el desprecio por la Vida. Cómo se explican los asaltos, robos, homicidios, ejecuciones entre las mafias que se disputan los territorios o cobran venganza por las traiciones y “ganes” de droga o los asesinatos de políticos por diversos móviles. Los políticos son los grandes hacedores del bien o del mal, allí está como muestra un Hitler y un Gandhi.

Cuando el ser humano se niega a reconocer a Dios como su principio, rompe con la debida subordinación a su fin último y también su ordenación, tanto por lo que toca a su propia persona como a sus relaciones con los demás y con el resto de la creación. Esto explica la degeneración conductual del ser humano. La vida humana, colectiva o individual, se presenta como una lucha, muy dramática por cierto, entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas.

Los seres humanos que se niegan a reconocerse como materia temporal y mortal pierden el rumbo de la Vida. Atesoran todo lo que pueden sin tomar en cuenta a los demás, cuando es sabido que no necesitamos de gran cantidad de bienes para vivir y no sabemos cuánto tiempo vamos a vivir.

La Filosofía, con su lógica y moral, trata de ordenar, inducir y conducirnos hacia el Bien y alejarnos del mal. Creer en Dios nos da temperamento y ayuda para vivir en paz. Los valores infusos -Fe, Esperanza y Caridad- y otros valores humanos fundamentales crean la mixtura casi perfecta de la conducta humana para vivir la Vida en armonía. Algunos aluden ocasionalmente a Dios. Otros lo hacen de manera cotidiana. Antes los políticos mexicanos poco o nada referían a Dios. Ahora, con la competencia política, hasta acuden y se dejan ver en los templos. Esperemos que sirva para que cobren conciencia de su temporalidad, ejerzan el poder público honestamente y realicen acciones de gobierno que beneficien a todos.

*José Cervantes Govea radica en Tijuana, es Contador Público egresado de la UABC y Abogado egresado de Univer Tijuana.