Seven Seconds

Por El Informante

Hace poco, algún lector contradijo mi afirmación de que vivimos una época predominantemente decadente en cuanto a la mala calidad artística de series y de películas que se nos ofrecen. Ahora, con el triunfo de nuestro compatriota Guillermo del Toro, tendría yo quizá muchos más que me reprocharían: “Ya ves, es un absurdo que sostengas eso”.

No obstante, yo insisto en que ni la Academia de Hollywood ni otros jurados que premien una que otra buena película, autorizan a nadie a llamar a los tiempos que vivimos como muy brillantes ni a afirmar que abundan las buenas filmaciones. Creo yo que no es así. Lo que, en mi opinión predomina hoy como motivación principal para elegir los argumentos que se filman, es el intento de ganar dinero fácil y no precisamente, lograr una alta calidad artística en los espectáculos.

Un ejemplo de una serie realista que relata hechos que ocurren en la procuración y administración de la justicia en los Estados Unidos es, precisamente, el caso de Seven Seconds. Netflix lanzó esta serie basada en una película de 2013. Cuenta con diez episodios y está escrita y dirigida por Yuri Bykov.

Aparentemente el argumentista presenta sólo un drama criminal: Brenton Butler, un adolescente de raza negra de la ciudad de Jersey es atropellado accidentalmente por un policía blanco, al que su jefe le impone huir de la escena del crimen y abandonar a quien accidentalmente atropelló, hecho que, junto con otros provoca que las tensiones raciales se exacerben.

El relato va mucho más allá: presenta no sólo esas tensiones, sino que describe con lujo de detalles los dramas humanos que viven los agraviados por el abandono y cruel muerte del menor y los conflictos íntimos morales y hasta religiosos, de sus protagonistas, tanto de policías corruptos, como de la fiscal y de las víctimas del delito. Detalla también la actitud del jefe de la fiscalía y de cómo se negocia de tal manera, que se llega a impedir una investigación a fondo de los hechos. Cómo se hace tan difícil la justicia cuando la corrupción permite el ocultamiento de pruebas y hasta del asesinato de testigos clave.

El argumento penetra al fondo de los sentimientos de los personajes y cuestiona al sistema de la fiscalía, de los jueces y del jurado popular, así como al ambiente, en general, que hace tan difícil que la policía y los fiscales puedan cumplir a fondo con su deber de lograr una buena impartición de la justicia.

Lo valioso de esta serie es que se refiere a conflictos sociales verdaderos y a la crisis que atraviesan las policías, los fiscales y la justicia en general. Para quien tenga interés por estos temas, la serie resultará un relato que refleja la vida tal como es vivida en el escenario y en la época que presenta.

Personajes y actores principales: Clare-Hope Ashitey como K.J. Harper, Boeau Knapp como Peter Jablonski, Michael Mosley como Joe Rinaldi, “Fish”, David Lyons como Mike Di Angelo, Rusell Horsby como Isaiah Butler y Raúl Castillo como Félix Osorio.