¡Ser más!

Por Maru Lozano Carbonell

De repente un día, pasando de las ocho de la noche, tocan a mi puerta.  Era una lindísima mujer de unos cincuenta años.  Ella representa al INE y buscaba a mi hijo porque será funcionario de casilla en las próximas elecciones.

Él aún no llegaba del trabajo y la invité a pasar, se tomó un jugo, pero me sorprendió que ¡se sorprendió!  Dice que casi en todas las casas lo que recibe son portazos, perros bravos y demás.

Ella es maestra de matemáticas en una secundaria pública y me contó que, al estar frente a grupo, educa sin quedarle claro si sus alumnos serán futuros profesionistas o futuros delincuentes.  Gran maestra que dice apostarle a cubrir lo más posible la orfandad en la que se encuentran sus jóvenes.

¿Por qué llega al INE? ¿Por qué me la encuentro a la puerta de mi casa? Es que está cubriendo interinato y como los pagos se retrasan, ella y varios de sus compañeros llenan la solicitud en línea desde diciembre pasado, para trabajar en espacios de tiempo posibles y así cubrir sus necesidades.  Además, vende joyería.

Lo que, como asistente electoral tiene que hacer es: Visitar, sensibilizar, notificar y capacitar a los ciudadanos sorteados. Entregar el nombramiento a los designados funcionarios de casilla y proporcionarles los conocimientos necesarios para que realicen correctamente sus actividades el día de la Jornada Electoral. Garantizar la instalación y funcionamiento de las casillas el día de la elección. Informar sobre el desarrollo de la Jornada Electoral y apoyar en la operación y funcionamiento de los mecanismos de recolección y traslado de los paquetes electorales.

¿Cómo preparar conciencias sin sensibilizar?  Gracias a la actuación de algunos gobernantes, todos estamos con cierto teflón y estos trabajadores eventuales del INE tienen que picar piedra además de caminar muchísimo y costear sus gastos de transporte, comida, etc.  Esta mujer que nos visitó, tiene también que estar al pendiente de su hogar, de sus hijos, pagar taxi especial porque ya noche el transporte accesible no pasa después de cierta hora.

Agrégale que no siempre recibe la respuesta esperada y entonces tiene que cargar sobre sus hombros la negativa de muchos.  ¿Con qué cara se presenta al día siguiente esta maestra a trabajar en las aulas?  ¡Con la sonrisa bien puesta! ¡Con paciencia de santos porque todos sabemos que la labor docente no nada más es con los muchachos! Se da con los directivos, administrativos, padres de familia…  Ella tiene que llegar muy noche a planear sus clases utilizando herramientas propias y siempre desde sus bolsillos.

Le ha pasado de todo.  Una vez la mordió un perro, primero costea el gasto y ya luego el seguro que le dan le reembolsa.  Pero nada se puede poner en pausa ya que tiene que seguir correteando gente en la escuela y luego a los apáticos en sus casas.

Otra ocasión le robaron su mochila con toda la documentación que, por supuesto, contiene información sensible de los ciudadanos involucrados.  ¿Te imaginas?  Afortunadamente se la devolvieron.

Como capacitadora, no quita el dedo del renglón en motivar a todos con respecto a nuestro derecho de ejercer la democracia.

A propósito del día del maestro, no se podría más que dedicarle a ella y a todos los que trabajan como ella: “Aplausos de pie”.  ¡Apoyemos pues!

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