Senado de la República

Por Manuel Alejandro Flores

Después de la elección de presidente (a) de México, la elección que ocupa mayor atención a nivel federal es la de senadores. El Senado es la Cámara “Gourmet” del Congreso de la Unión, conocida también como Cámara Alta, tiene responsabilidades específicas y de alta trascendencia para México.  

El total de sus integrantes se divide en tres principios de elección: 64 senadores electos de manera directa, dos por cada una de las 32 entidades federativas (31 estados y Ciudad de México) que componen el país; 32 senadores asignados a la primera minoría, es decir el segundo lugar de la elección, esto es uno por cada entidad federativa; y 32 senadores que son electos según el principio de representación proporcional, mediante el sistema de una lista nacional, de acuerdo al porcentaje de votación obtenida en el país.

La vigente Constitución de 1917 prevé este órgano en su título tercero, capítulo II, secciones I, II y III, y aborda concretamente a este en cinco artículos. En ellos se especifican las obligaciones, facultades, requisitos y restricciones de la cámara. Sus facultades exclusivas incluyen legislar en materia de política exterior; aprobar o no los tratados y convenios internacionales firmados por el Presidente de la República; autorizar todo tipo de movimiento de las Fuerzas Armadas, ya sea dentro del territorio nacional o fuera de este, así como el tránsito de tropas extranjeras dentro del país; ratificar todos los nombramientos del ejecutivo en materia de Fuerzas Armadas y Política exterior; declarar la desaparición de los poderes estatales, designando un gobierno interino y estableciendo los métodos para su eventual sustitución; designar a los Ministros de la Suprema Corte, esto con la terna propuesta por el ejecutivo; legislar en materia de seguridad nacional, incluyendo la aprobación de la política gubernamental propuesta; designar al fiscal general de la República; decidir a través de decretos sobre límites fronterizos de los estados; la facultad para decidir si se procede o no, contra el presidente de la República en caso de cometer un delito, en los términos del artículo 110 constitucional; y todas aquellas prerrogativas que le concedan otros artículos de la Constitución y las leyes federales.

En el caso de Baja California no ubico a un solo “cachanilla” en las listas de plurinominales para el Senado por ninguna de las fuerzas políticas que están disputando espacios. Por tanto, nuestra aspiración es a tener solo 3 senadores que integren la cámara alta y nos representen. Solo tres llegarán a la cámara de 10 aspirantes en las distintas fórmulas.

La fórmula morenista integrada por Julieta Ramírez y Armando Ayala. Una formula joven e integrada por una ex diputada federal por Mexicali y el ex alcalde de Ensenada que logró reelegirse conforme a su derecho constitucional. Sin duda son los rivales a vencer en esta contienda.

Julieta cuenta con una narrativa enérgica y claramente a favor del proyecto del presidente López Obrador y la gobernadora Marina del Pilar, representa un perfil fresco y juvenil poco común para una contienda al Senado. Deben estar contentos por el resultado de la candidata Claudia Sheinbaum en el debate del domingo, no se enganchó y fue ordenada en lo que presentó.

Por la vía de la “izquierda” bajacaliforniana va también el empresario de las comunicaciones Jaime Bonilla Valdéz, busca reelegirse en su cargo de senador al que llegó sin problema en el 2018. Es también un interesante contendiente atendiendo a que ocupó la gubernatura de Baja California por dos años. Confrontativo y tribunero, Bonilla tiene sus fans y un grupo de políticos “golpistas” que están dispuestos a todo con tal de no quedarse “fuera del presupuesto público”. Lo acompaña una ex regidora de Mexicali Janeth Tapia Barrera en la fórmula.

El caballo negro de esta contienda es y será sin duda Juan Carlos Hank Krauss que va con la siempre combativa Mónica Vega. Juan Carlos es el heredero político del Ingeniero Jorge Hank Rohn, está haciendo una campaña fresca e impetuosa.

Estoy seguro que puede ganar la senaduría aunque compite con un partido que históricamente no ha tenido buenos resultados en BC como lo es el Verde Ecologista, pero el peso específico del apellido Hank se va a medir en esta elección que sin duda es de las más atípicas en los últimos años. Juan Carlos tuvo un papel destacado como regidor del Ayuntamiento de Tijuana y sin duda es la cara más noble, amable y sencilla de toda su familia.

Gustavo Sánchez y Lupita Gutiérrez Fregoso del PRIAN son otra de las fórmulas contendientes. Confiados en que el voto “en línea” en favor de Xóchitl Gálvez los llevará al menos al segundo lugar de la elección dependen absolutamente de ello.

Aunque Gustavo tuvo una labor destacada como ex alcalde de Mexicali, el peso de la corrupción de los gobiernos panistas que cerraron con “Kiko” Vega es mucho. Sumado a esto, el PRI resta más de lo que suma.

Por último, el aspirante de MC, David Saúl Guakil, que parece verse cómodo en el partido “de la nueva política”. Yo creo que el empresario Guakil cuando vio el debate del domingo 7 de abril probablemente se llevó sus manos a la cara pensando en que definitivamente la campaña de Máynez no va a prosperar y por tanto la suya tampoco.