Seis sombreros para pensar

Por Maru Lozano Carbonell

La isla de Malta vio nacer al psicólogo Edward de Bono, cumpliendo 86 años, autor de infinidad de libros que nos ayudan a pensar. Egresado de la Universidad de Oxford y pasando por las mejores universidades como London University, Cambridge, Harvard, School of Thinking en Nueva York, fue nominado en 2005 a un premio Nobel y aquí me podría seguir con la formación y desempeño de este gran pionero del pensamiento lateral. Lo que él nos propone con esto, desde 1967, es resolver problemas de manera indirecta, pero con enfoque creativo.

Si necesitas tomar una decisión importante, lo ideal es ver la situación desde distintos puntos de vista ¿no lo crees? Pero la realidad es que actuamos desde los sentimientos y nos enfocamos en el problema, más no en cómo podemos resolverlos. De Bono nos presenta la solución casi a manera de mago, presentándonos su método de los seis sombreros. Imaginemos que tenemos un conflicto entre los miembros de nuestra familia y vamos a aplicar estos sombreros para poder vislumbrar lo podría suceder desde un punto de vista específico.

  • Sombrero blanco. Por su color nos inspira neutralidad, es el que utilizaremos para ver las cosas de manera objetiva. Ejemplo, en casa ocurre un desacuerdo por el costo del mandado: “La leche costó 30 pesos, muchos productos han subido de precio”. No denotamos enojo, solo compartimos los hechos.
  • Sombrero rojo. Le daremos uso cuando necesitemos expresar nuestra emoción hacia un suceso, por ejemplo: “Cuando dijiste eso me hiciste sentir mal porque…” Así le hacemos ver al otro qué consecuencia tuvo su acción en nosotros.
  • Sombrero negro. El sombrero que, si se utiliza excesivamente, genera conflicto pues se trata del crítico y negativo. Lo usaremos para aterrizar la problemática, por ejemplo: “No es prudente salir de viaje por el momento, tendríamos mayor riesgo de contagio”.
  • Sombrero amarillo. Nos regala optimismo, es positivo pero a la vez lógico. Podemos comunicar una idea de la siguiente manera: “Es posible turnarnos la limpieza entre todos, cada persona se encarga de una tarea doméstica diaria y así limpiamos más rápido”.
  • Sombrero verde. Es el creativo, nos permite imaginar situaciones y adelantarnos a las posibles dificultades. Por ejemplo: “Imaginen que pintamos la pared de negro y podamos escribir con gis todos nuestros pendientes de la semana, sería una oportunidad de ser artísticos”.
  • Sombrero azul. Lo porta el líder de la reunión, es la persona que va a encauzar la discusión para no salirnos del tema. Muchas veces al discutir podemos irnos por la tangente y olvidar lo importante. Nos da el panorama general, por ejemplo: “Ya platicamos sobre el costo del mandado, encontramos posibles soluciones lógicas y es momento de decidir, ¿qué opinan?”

Si eres director de una empresa, de tu casa, de tu grupo social, de tu vida, recurre a los “Seis Sombreros Para Pensar” libro best seller de Bono, como excelente herramienta para ejercer un liderazgo efectivo, recuerda que si la gente con la que compartes un mismo proyecto no se involucra, nunca se comprometerá, nunca se pondrá la camiseta, nunca te querrá y sí te boicoteará.