Se viene el descenso

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Se acabó la fase regular del Clausura 2016 y con ello se confirmó el descenso del equipo de Dorados, lo cual es una noticia poco sorpresiva para muchos ya que el conjunto de Sinaloa se encontraba matemáticamente sin posibilidades de permanecer en el máximo circuito varias semanas atrás.

Tras dos torneos decepcionantes en su accionar el equipo de Culiacán se despidió de manera casi inmediata, agregando su nombre a una larga lista de equipos que descienden en menos de un año de haber ascendido. Comparte dicha distinción con el equipo de Leones Negros de la UDG, víctima más reciente de la combinación de una adaptación lenta al máximo circuito y de un sistema de cocientes que favorece muy poco a equipos recién ascendidos.

Y es que, mientras que en ligas europeas hay una rotación de equipos más constante y justa, donde descienden los tres equipos con menos puntos acumulados y ascienden los tres equipos con más puntos, en México se maneja una tabla de porcentajes que tienden a favorecer a equipos con más tiempo en primera división. Es un cálculo extraño que solo se utiliza en México, donde los puntos obtenidos se dividen por la cantidad de partidos jugados, y con este formato se han salvado equipos importantes a pesar de tener una o dos temporadas desastrosas. Esto tiende a molestar a muchos aficionados que lo consideran injusto, ya que un equipo nuevo llega con un cociente de cero y cada triunfo y derrota pesa más que la de un conjunto ya establecido.

Pero así como este esquema llega a perjudicar al nuevo integrante del máximo circuito también lo puede beneficiar, ya que algunos conjuntos le han sacado provecho a este formato y se han salvado tras una buena racha al comienzo del certamen. Equipos como el León y Tijuana fueron capaces de salvar la categoría tras un buen inicio en primera división y se han mantenido ahí en los años más recientes. Desafortunadamente, es este mismísimo equipo de Xoloitzcuintles quien ahora se encuentra entre los últimos lugares de esta temida tabla, reencontrándose con un problema que se veía muy lejano unos años atrás.

Lo más increíble de todo es que en realidad el equipo de Tijuana no sufrió cuando recién ascendido, ya que a diferencia de su compatriota de Sinaloa, los Xolos pudieron adaptarse rápidamente a su nueva división y tuvieron un par de torneos muy buenos.  Llegaron los refuerzos adecuados y el conjunto canino se volvió referente en menos de dos años, con todo y un campeonato que nadie venía venir. Y es por esto mismo que este problema del descenso es un concepto tan foráneo para este equipo, quien actualmente se encuentra en la decimosexta posición, tan sólo arriba del conjunto de Morelia y del equipo que ascienda para la próxima temporada.

Se acabó la temporada para los Xoloitzcuintles, quienes deben de empezar a prepararse desde ahorita para lo que podría ser un año largo y complicado.