Se queda corta ‘Bob Marley: La Leyenda’

Lashana Lynch y Kingsley Ben-Adir, como Rita y Bob, en la película “Bob Marley: La Leyenda (“Bob Marley: One Love”). Fotografía. Paramount Pictures

Por Hugo Fernández Sánchez

Desde la historia de la estrella country Loretta Lynn en “Coal Miner’s Daughter”, hasta la relación entre Johnny Cash y su esposa June Carter en “Walk the Line”, el repentino ascenso y trágica muerte de Ritchie Valens en “La Bamba” o la cinta que lanzó a Jennifer López al estrellato, “Selena”, las historias de estrellas de la música contemporánea llevadas a la pantalla grande generalmente son jaladoras de público.

Incluso en los últimos años, en una era de TikTok, distracciones constantes y un evidente cambio generacional, este subgénero sigue ofreciendo títulos, incluyendo “Rocketman” (Elton John), “Elvis” (Elvis Presley) y “Bohemian Rhapsody” (Freddie Mercury y Queen), algunos con mejores resultados que otros.

Ahora llega “Bob Marley: La leyenda” (con “Bob Marley: One Love” como título original en inglés), cinta que se centra en la vida del máximo icono reggae entre dos grandes conciertos masivos: “Smile Jamaica”, en diciembre de 1976 y tras el cual cambió su residencia a Londres, en el Reino Unido, y el “One Love Peace Concert”, que marcó su retorno a la isla caribeña y se realizó en abril de 1978.

Se trata de una etapa clave en la vida y la carrera del jamaiquino, y aunque la película dirigida por Reinaldo Marcus Green (“King Richard”) logra ser entretenida y entrelazar aspectos de la vida de Bob Marley, interpretado por Kingsley Ben-Adir, el filme se ablanda bastante y pasa superficialmente pasajes que podrían resultar interesantes al espectador y ayudar a entender mejor el impacto del músico; a la par, emplea demasiado tiempo en momentos que no aportan mucho.

De hecho, Kingsley Ben-Adir evidentemente se esfuerza por seguir al pie de la letra los gestos y movimientos de Marley, pero hay algo que no convence del todo. Caso contrario es el de Lashana Lynch, quien es estupenda como Rita Marley, la esposa de la leyenda del reggae, al grado de que roba cámara al mismo “Bob” en las escenas que comparten en la pantalla.

Pero ante todo, la historia se pierde un poco y aunque el espectador logra apreciar aspectos que hacen más humano al mítico músico, incluyendo sus traumas y sus debilidades, no consiguen del todo presentar una historia que fluya.

Obviamente, con una película sobre Bob Marley no hay pierde en el aspecto musical, y aunque hay una tendencia –como en muchas otras cintas- a minimizar el trabajo de elaboración y producción de las canciones que se han vuelto “clásicas”, donde en un momento de “inspiración” prácticamente queda en cuestión de minutos terminado un tema como “Exodus”, en general están bien acomodados los temas de los Wailers.

La película también consigue transmitir lo que Marley representaba para la gente de su país, envuelto en una crisis de inseguridad y divisionismo político por aquellos años, al grado de que hubo un atentado contra las vidas de Bob y Rita Marley, que buscaban la unidad.

Pero se desaprovecha por completo la etapa en que Marley y su grupo se mudan a Londres, algo que pudo enriquecer la historia y aportar más a fondo la lo que acontecía –musical y socialmente- en la Inglaterra de 1976-77 y cómo esto inspiró al cantautor reggae; y cómo él a su vez inyectó su influencia en el rock británico.

“Bob Marley: La Leyenda” está ya en salas de cine de la entidad.