¿Se celebra?

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Tras múltiples semanas de hablar sobre la Liga MX y el circo que puede llegar a ser tanto para los equipos como para los aficionados que voluntariamente deciden seguir todo momento de ella se vino una nueva oportunidad para poder disfrutar del accionar de la selección mexicana dentro de la “famosa” y “relevante” Liga de Naciones de la Concacaf, así como también observar a las demás selecciones de alrededor del mundo en lo que fue una fecha FIFA más dentro de este 2019.

Y mientras que los clubes europeos se enfocaban en un par de duelos de suma importancia que determinarían su pase a la Eurocopa 2020, en donde los mejores conjuntos de ese lado del mundo se enfrentarán para definir quién es el mejor dentro del llamado Viejo Continente (como un mundial de Europa para Europa), el combinado mexicano se encontraría sumamente ocupado jugando otro importantísimo torneo ante selecciones de la talla de Panamá y Bermudas. Mientras que se hablará de como conjuntos como España o Italia lograron su pase al segundo torneo más importante a nivel selección del orbe o cómo algunas selecciones de Sudamérica se midieron ante otras potencias de África e inclusive Asia, del combinado tricolor solo se mencionará el hecho de que superaron el aburrimiento y las patadas para lograr un par de triunfos de manera consecutiva y así sellar su pase a la siguiente ronda del certamen en el cuál se encuentran. ¿O existen rondas siquiera en esta Copa de Naciones.

Parece que así funciona, pero siendo totalmente sinceros es difícil el encontrarle un interés o valor agregado a esta competencia. Pero bueno, a continuación se buscará alguna razón para celebrar estos triunfos, sin importar lo insignificante que pueda llegar a ser el ganarle por goleada a Bermudas. Luce complicado, pero con esta selección hasta disfrutar un triunfo puede llegar a serlo.

Ahora bien, si hay algo que se puede alabar de este proceso al mando del técnico Gerardo Martino es que hasta con los juegos más moleros (sin ofender a cualquier aficionado panameño o de Bermudas) se busca explorar el talento de las nuevas generaciones de futbolistas mexicanos, los cuales sin duda deberán ser la base para lo que serán los próximos dos mundiales. A pesar de no contar con todas las estrellas disponibles, el mandamás argentino ha logrado armar cuadros competitivos plagados de jóvenes y uno que otro hombre experimentado y con ello ha obtenido triunfos que sin duda le han servido tanto a él como al equipo. Quizá no se debe celebrar el hecho de que un equipo tan modesto como el de Bermudas les anotó un gol o que se llegó a sufrir ante un conjunto tan irregular como Panamá, pero es mejor fijarse en lo que fue una semana mayormente positiva para este proceso con la vista puesta al mundial de Qatar 2022.

En fin, la pregunta aquí es la siguiente: ¿se deben celebrar estos triunfos? Y claro que la respuesta es subjetiva, pero ¿por qué no hacerlo? Al fin de cuentas en la vida el ganar siempre será algo bueno, o al menos así es como lo debe de ver uno para poder disfrutar hasta los momentos menos relevantes.