Se busca Secretario

Por Manuel Rodríguez Monárrez

Vacante se encuentra el cargo de Secretario de Gobierno Municipal, el articulador de la gobernabilidad interna del municipio fue incapaz de tejer fino y durante 2017 las fracciones políticas representadas en el Cabildo carecimos de un interlocutor válido que fuera escuchado por el Presidente Municipal. La naturaleza necia, intolerante, caprichosa y autoritaria del primer Edil, en el ejercicio del poder público fueron los principales obstáculos en la construcción de acuerdos, por lo que en lugar de sacar a Tijuana de la crisis social y política en la que se encuentra inmersa, se ha profundizado más en lo que va de la era Gastélum.

El Alcalde decidió darle la espalda a su principal operador político y confiar más en la Síndico Procuradora, que en realidad operaba como Secretario, y en su círculo de incondicionales cercanos amigos de su hijo, que por cierto, tanto daño le han hecho en sus decisiones políticas. El tergiversar roles y no respetar estructuras siempre es nocivo en política, independiente de las cosas ocultas que Luévano haya hecho, la realidad es qué Gastélum nunca le tuvo confianza a su número dos. Y eso se debió a que un inicio vio el perfil de Luévano para el cargo en función de una cuota partidista y no en función de las capacidades políticas del individuo. El honrar los acuerdos en política es parte de lo que diferencia a los buenos políticos de los malos.

En democracia el diálogo político es fundamental pero para poder entablar acuerdos con la oposición es necesario el ingrediente: la confianza, y no sólo la interpersonal, sino la que se demuestra con buenas decisiones tomando como base el interés colectivo y no el particular. Escoger un perfil de Secretario de Gobierno para la Ciudad más violenta de México, no es algo que deba tomarse a la ligera, ni por el lado del postulante, como tampoco por el lado de los que toman las decisiones, en este caso y conforme al artículo 16 fracción décima del reglamento de la administración pública municipal, le corresponde al Cabildo decidir en su conjunto. Se necesita un Secretario de mano firme pero dispuesto a dialogar, se necesita un Secretario en quién depositar las responsabilidades inherentes a restablecer el imperio de la ley en Tijuana, se necesita un Secretario entrón, dispuesto a poner en orden los mercados sobre ruedas, el ambulantaje, a volver a permitir la libre manifestación de expresiones públicas en la casa del pueblo, un Secretario que no venga a oprimir, sino a escuchar y a convencer con la razón.

Tijuana necesita un Secretario que sea un estratega, que en lo interno ponga orden en casa, limpiando las estructuras de poder las cuales están corroídas por la corrupción, que los ejecutores de las mordidas sean destituidos ipso facto y en su lugar vengan perfiles honestos a hacer bien su trabajo, que en lugar de inspectores y directores amafiados para cobrar piso por dejar operar fuera de norma todo tipo de establecimientos, se recluten adeptos de una transformación positiva en la administración pública municipal, para poder algún día aspirar a la ciudad que todos anhelamos. Se necesita un Secretario pacificador que venga a sumarse a las labores de coordinación efectiva de los mandos policiales para que finque los cimientos base para sacar a Tijuana de los peores índices de robo con violencia, homicidios dolosos, y adicciones en el cuál nos encontramos. Se requiere un Secretario que haga lo posible y lo necesario por cristalizar un Cabildo democrático, garantizando el respeto a todas las opiniones políticas.

Tijuana tiene problemas heredados  tan complejos como urgentes por resolver, y si nuestro nuevo Secretario de Gobierno no hace nada, igual que el que se fue, perderemos la oportunidad histórica como gobierno local  de empezar a corregir el rumbo. Se requiere de un Secretario que no le tenga miedo al Presidente Municipal, sino que pueda decirle sus verdades con respeto pero sin temor a ser reprendido. Se requiere un Secretario que no venga a jugar sucio, ni a tirar patadas por debajo de la mesa para evitar los acuerdos. Se requiere un Secretario que quiera a Tijuana y venga de inmediato a resolver conflictos sociales en puerta para 2018. ¿Algún interesado?

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