Se busca línea ofensiva

Por Dante Lazcano

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Cierto que Philip Rivers tuvo uno de sus peores partidos en la temporada apenas registró 20 pases completos de 33 intentos, 189 yardas de ganancia, una anotación, lo interceptaron una, lo capturaron cuatro veces y sufrió de siete presiones de la línea defensiva de los Patriotas.

En otras circunstancias seguramente se hubiera asegurado que la completa responsabilidad de la derrota de los Chargers en el partido tan esperado fue del pasador, pero la realidad es que fue poco lo que la noche del domingo pasado pudo hacer el mariscal de campo del equipo del rayo.

Cierto que la intercepción fue de él pues nunca vio al Akeem Ayers cuando buscó a Keenan Allen, este por cierto anulado por el venerable Darrelle Revis, pero del resto del partido es de destacar que apenas pudo conectar tres pases de 20 o más yardas de ganancia, esto simplemente fue el reflejo que la línea ofensiva no tuvo la capacidad de contener el paquete de penetración tan c complejo que le presentó el equipo de los Patriotas.

Al encuentro el ataque de los Chargers llegó con el antecedente de una actuación en la que tres receptores tuvieron 80 o más yardas como sucedió ante Baltimore, por ello fue que la medicina naturalita para que los Patriotas no tuvieron que soportar algo así fue meterle presión al pasador.

Recordemos que en el futbol americano hay tres caminos para contener a un pasador brillante, el primero es tenerlo en la banca la mayor cantidad del tiempo posible, a como dé lugar, ofensivas largas, vaya, como lo hizo Gigantes de Nueva York ante Patriotas en el Super Bowl 42, Tom Brady estuvo en la banca 13 de los primeros quince minutos de juego, del resto ya sabemos la historia.

El segundo camino, no muy legal que digamos pero muy socorrido, es desde el primer momento pegarle con los apoyadores, primero con el central, luego el externo, luego  el del lado opuesto, repetir la dosis, seguramente en el camino van a castigarlos por rudeza innecesaria, pero para el segundo cuarto el pasador en cuestión estará más preocupado por no recibir golpes que por buscar a sus receptores.

Y el tercero, reprobable pero muchos entrenadores sucios lo aplican, es lastimar al pasador y lesionarlo, como le sucedió al mismo Brady hace algunos años que lo mandaron toda una temporada a la banca, esto en el 2009 cuando enfrentó a los Jefes de Kansas City.

El domingo simplemente le metieron presión toda la noche a Rivers y este simplemente fue inoperante, pero no porque el pasador quisiera y es justo mencionarlo, pues la línea ofensiva nunca supo lo que les pusieron enfrente y las cuatro capturas además de las siete presiones hablan de lo que sucedió en el terreno de juego.

El domingo ante Broncos de Denver, rival de división, no hay de otra que ganar pues de nuevo pondrían en serios aprietos sus aspiraciones de postemporada, para ello es que, pese a que se trata de una defensiva bastante agresiva, el trabajo de la línea ofensiva deberá ser impecable, si lo consiguen los del rayo estarán de nuevo en el camino de meterse a la postemporada sin combinaciones, si no, de nuevo a poner veladoras.