Sálvese quien pueda

Por Manuel Rodríguez Monárrez

No hay casi patrullas, y las que hay están en pésimas condiciones, las pocas patrullas que hay trabajan las 24 horas.  El último lote fuerte que se adquirió fue hace 10 años, las más recientes andan en el centro o en la zona río patrullando y una que otra en las delegaciones, pero la mayoría de los policías pagan por las composturas mecánicas de sus unidades.

Hace falta mucho equipo y en ésta administración municipal están dejando caer a la Secretaría. Hay patrullas paradas porque ocupan llantas, y aun cuándo el desgaste es obvio, a los oficiales los obligan a llenar un formato para comprobar el concepto de por qué se requiere hacer compra de llantas. Es decir, como se dice coloquialmente: “se las hacen cansada”.

La semana pasada un elemento en activo de la policía municipal me enseñó un “memo” que un subjefe le envío a su tropa por “whatssapp”, que venía dolosamente sin firma y sin sellos, para un fácil deslinde de la instrucción girada. El punto era que en ese documento el jefe de talleres de patrullas notificaba que a partir de este mes, se suspenden las reparaciones de motores, diferenciales y transmisiones de las patrullas descompuestas.

La realidad es que hoy por hoy, talleres municipales no les reciben las unidades a los policías, y en talleres dejan las unidades tiradas por días. En 20 meses de la administración de Juan Manuel Gastélum la ciudad de Tijuana se ha convertido en un baño de sangre con más de 3 mil 200 ejecuciones. Tan sólo el año pasado pasamos de ser  “La mejor ciudad de México” a “la 5ta ciudad más peligrosa del mundo”.

Con estas cifras en 2018, va que vuela para ocupar el deshonroso primer lugar como la ciudad más peligrosa del mundo. Por eso, esta semana hice entrega al Senador Alfonso Durazo, próximo Secretario de Seguridad Pública Federal del  Presidente Electo Licenciado Andrés Manuel López Obrador, de los 43 puntos que exige la policía municipal para desempeñar de forma adecuada sus funciones de vigilar y proteger a la ciudadanía, todo esto durante su visita al Foro Escucha realizado en la Universidad Iberoamericana de Tijuana.

El documento narra las condiciones laborales indignas en las que se encuentra actualmente la corporación y el drama que familias de policías caídos tienen que vivir después de que sus héroes arriesgan su vida en cumplimiento de su deber. El documento expone la importancia de erradicar la incompetencia, y la falta de preparación en campo de Secretarios Municipales de escritorio que no han sabido respaldar a la tropa, ni encabezar las acciones con fortaleza y liderazgo efectivo que se necesita para combatir al imperante ambiente de criminalidad que se vive hoy en las calles de Tijuana.

Actualmente, se han perdido los valores dentro de la Corporación Policial, la moral está por los suelos, ello a raíz de los sueldos tan bajos y el nulo apoyo y prestaciones que los policías reciben, consecuentemente la Corporación Policial pierde su ética y valor, quedando expuesta a la corrupción. Es necesario que el próximo convenio con la Federación, incluya el intercambio de inteligencia policial si lo que se quiere es recuperar la confianza entre fuerzas de seguridad pública y ciudadanos el trabajo tendrá que ser muy efectivo, eficiente y de alta precisión. Para el próximo gobierno municipal será importante establecer una relación laboral entre la Administración Municipal y sus policías, ya que actualmente están con honorarios asimilables. La falta de una relación laboral vinculante provoca que no haya seguridad social para los elementos de la corporación policial. Legislar en materia de seguridad social para la tranquilidad de nuestros elementos policiales y de sus familias, debe ser la prioridad de cualquier gobierno municipal.

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