Salvemos los bebederos

Por Manuel Rodríguez Monárrez

manyrodriguez@live.com.mx

Twitter: @Tijuanagreen

“Allá en la fuente, había un chorrito”

Canción Infantil

Apropósito del Día Mundial del Agua que se celebra cada 22 de marzo, se están organizando eventos en donde podremos participar para festejar que Tijuana tiene vida gracias al agua. Pero recorriendo las escuelas de Tijuana me encuentro con que la cultura de los bebederos pasó de “moda”, se me hace difícil entender esta situación pues no hace mucho tiempo, oprimir un botón o girar la perilla era suficiente para tomar agua de un bebedero en algún espacio público.

Había bebederos en escuelas, hospitales, aeropuertos, oficinas, museos y en general en todas las áreas de esparcimiento, recreación y deporte contaban regularmente con una estación gratuita de hidratación. Hoy más del 90% de los bebederos en espacios públicos han sido sustituidos por la venta de agua embotellada. El agua embotellada, además de ser muy costosa, es uno de los principales desechos contaminantes que terminan en los océanos, pues por lo general el material PET o plástico que se arroja en una cañada es arrastrado por la lluvia al río y termina contaminando el mar y las especies que lo habitan.

Otras escuelas, cuentan con agua en garrafón gratuita, pero el patio a la hora del recreo parece un tiradero de conitos que terminan siendo arrastrados por el viento, generando otro problema de contaminación y basura.

Lo primero que los padres de familia debemos exigirle a las autoridades escolares es que hagan lo posible por invertir en infraestructura que nos sea beneficiosa a todos, tanto en el bolsillo familiar, como en el aspecto ecológico, al aliviar la fuerte demanda del vital líquido, ya que como adultos somos poco responsables y hasta omisos en adquirir una cultura del cuidado del agua y queremos descargar los hábitos ecológicos en los niños, mientras nosotros utilizamos agua embotellada hasta para lavarnos los dientes.

Pero para cambiar necesitamos ver el agua como un recurso natural escaso y valioso, y no como un servicio que mes con mes hay que pagar, ya que es un hecho que en Tijuana no hay agua y que la poca que tenemos nos es bombeada desde el Río Colorado que desemboca en Mexicali, y que cruza más de 160 kilómetros de tubería a través de La Rumorosa para ser depositada en la presa El Carrizo, sin este suministro, Tijuana se sostendría con agua más o menos unos tres meses.

Pero más difícil que traer el agua a Tijuana, es hacer que la gente cambie de actitud, da risa como las autoridades muchas veces prometen cuidar el agua y el medio ambiente y no participan en jornadas de limpieza comunitaria de playas, arroyos y cañadas, como la que se llevará a cabo este próximo sábado 24 de marzo en más de 18 estaciones a lo largo de la zona costa, y el afluente del arroyo Alamar en la zona este de Tijuana.Participar pues desde nuestro ámbito para cuidar el agua es responsabilidad de todos, ya que salvar el agua implica utilizarla de manera más eficiente. Para mayores informes visita: www.proyectofronterizo.org.mx 

*El autor es Internacionalista egresado de la UDLA-Puebla.

Compartir
Artículo anterior‘La Pepa’ cumple dos siglos
Artículo siguienteCaesar’s