Salvemos La Lagunita

Por Manuel Rodríguez

Desde mi óptica ambientalista Francisco Vega de la Madrid, ha decidido no darle continuidad a los temas que inició su antecesor, tal vez esto tenga que ver más que con un capricho de distinguir su gobierno del anterior, con la limpia que hizo al inicio de su administración de osunistas valiosos en el ámbito de la administración pública.

 

Uno que me resulta especialmente preocupante es que a estas alturas el Secretario General de Gobierno este anunciando que se llevarán a cabo reuniones para redactar un Plan Estatal Hídrico, por más increíble que parezca a estas alturas no contamos con un plan para resolver el asunto de la escasez.

En medio de una de las peores crisis de agua producto de una larga sequía que ya lleva cuatro años y apenas nos vamos a poner a redactar un plan, eso sí es que es desfachatez. La falta de un plan nos habla de la falta de capacidad y visión de los funcionarios que elegimos para que nos gobernaran, muchos pensarán que elegimos al menos peor, pero que daño nos está haciendo no contar en Baja California con un político con una mínima visión de cómo se tiene que actuar en momentos de crisis. Para colmo, el Gobernador y su equipo de concesionarios de servicios públicos pretenden atravesar una zona proyectada como área natural protegida por la administración estatal de Guadalupe Osuna, conocida como La Lagunita en Ensenada, Baja California, para utilizarla como zona de amortiguamiento ante la eventual construcción de la planta desaladora de Ensenada que estará concluida según el ingeniero Manuel Guevara en 14 meses.

Ante estas acciones, Kiko Vega está logrando unificar a los ambientalistas de todo el estado, en Ensenada al menos 9 organizaciones no gubernamentales han decidido levantar la voz y denunciar ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente los daños ecológicos que la construcción de ductos y residuos de salmuera pueden traer al ecosistema protegido de La Lagunita, que se caracteriza especialmente por recibir 22 diferentes especies de aves migratorias y por haber sido decretada por el Cabildo de Ensenada como área de conservación en declaratoria oficial. ¿Hasta dónde ha llegado la falta de compromiso y visión “Kikista” que por ahorrarse un dinero en tubería subterránea para conectar la desaladora con la ciudad han elegido un área protegida para asentar sus reales? Bonita cosa señor Gobernador, a esto le llaman planeación urbana de futuro.

En qué cabeza cabe utilizar una zona que el mismo extitular de la Secretaría de Protección al Ambiente Estatal, Dr. Efraín Nieblas, había dicho en entrevista pública que solo se podrían llevar a cabo actividades de bajo impacto en la zona, tales como el ecoturismo y el observatorio de aves. Además parece que el Gobierno del Estado no acaba de entender que la desalación no es la mejor opción, ni en rentabilidad financiera para el consumidor ni en el impacto ecológico que genera. Esperemos que no sea demasiado tarde para salvar La Lagunita primera área natural protegida en Baja California, es ilógico resolver un mal causando un daño mayor.