Sabor sobre ruedas

El boom gastronómico que actualmente se vive en Tijuana y en toda la Baja, más la profesionalización de los jóvenes en el arte culinario, están trayendo a la región más ideas y más propuestas, más que preguntar ¿A dónde iremos otra vez a comer?, la pregunta es ¿a dónde no has ido a comer?

Además el paladar del tijuanense también se está educando, les gusta el buen vivir y el buen comer, cuando buscan una opción para comer en food trucks ya no sólo son los tacos de mariscos, que siempre serán una especialidad tradicional de la Baja.

Aunque el boom de los food trucks había llegado hace varios añosa otros países, en los últimos meses se ha visto en la ciudad una mayor oferta de sabor para aquellos que buscan comida de calidad y a buen precio.

Comer de pie es una tradición entre los mexicanos, pero según los chefs entrevistados por Infobaja, quienes prefieren comer en food trucks es porque les gusta el contacto del chef con el  comensal, no hay un mesero de por medio, si te gusta o no la comida se lo puedes decir ahí mismo.

Para comer sentados o de pie Infobaja entrevistó a los chefs de Kokopelli, Humo, Resto Urban Kitchen, yThe Rib Shop para conocer más sobre sus proyectos.

Resto Urban Kitchen

Resto es un diminutivo de restaurant, pero también se refiere al resto de la gente, pues una idea del creador de Resto Urban Kitchen –que prefirió quedarse como anónimo- era cumplir su sueño de compartir con los demás una de las mejores cosas de la vida: Comer.

“Muchos eventos de amor familiar se dan a través de la comida”, dijo.

El dueño de Resto no es chef, es un aficionado a la comida más que a la cocina, es un ingeniero industrial que desde hace años tenía la idea de abrir un restaurante, al final por los costos y la competencia decidió empezar con un food truck.

En Resto Urban Kitchen, no es un misterio lo que pasa en la cocina, uno de sus objetivos es alcanzar un concepto que fuera suficientemente pulcro para que una mamá llegue con sus hijos a comer, que no le diera miedo darle algo de comer a los más pequeños.

“Me acuerdo mucho cuando estaba chico, de 6 o 7 años, que salíamos del swap meet mi mamá, mi hermano y yo, y lo primero que queríamos –si eres de aquí te vas a acordar que afuera había unos camiones con comida, jugos y sándwiches- entonces salíamos y le decía a mi mamá ‘quiero un hot dog de aquí’ y mi mamá me decía, no porque está sucio”.

El reto fue conseguir un chef, por lo que contactó al Culinary Art School de Tijuana y organizó un concurso.

Javier González fue el ganador, quien diseñó el menú de Resto Urban Kitchen, y que también es dueño del food truck Máquina 65.

Facebook.com/RestoUrbanKitchen

Tacos Kokopelli

Hace dos años y medio, Kokopelli inició como un juego entre el chef Oso del Campo, su hermano y un amigo, el desempleo de unos y tedio del trabajo de otros los llevó a emprender un nuevo proyecto.

“En alguna fiesta de algún amigo se nos ocurrió vender los guisos que hago”, comentó el chef.

Iniciaron con un puesto de cajas armables, todos los días llegaban a la calle Melchor Ocampo en el Centro, tardaban hora y media en armar y desarmar el puesto. Después de un año decidieron conseguir un food truck.

Conseguir un local no fue la opción, pues la dinámica de un restaurante es muy distinta, Oso del Campo consideró que en la calle la gente tiene la oportunidad de platicar con quien le hace la comida, que al final es lo que nutre al chef para mejorar.

“En la calle hay una relación más humilde con los comensales, también te das cuenta si les gusta tu comida o no”, mencionó.

Oso del Campo ha tenido la oportunidad de trabajar en diferentes restaurantes de México y en Holanda, y se preguntaba por qué es necesario pagar más para tener una comida rica y de producto bueno, por qué no pueden tener una comida rica en la calle y mucho más económica.

La comida que se ofrece en la Palapa Rodante, como le llama el chef, es una interpretación propia de la comida mexicana tradicional, lo que Oso del Campo ha conocido en sus viajes y trabajos, mucha de la inspiración viene de las abuelitas de México.

“Por eso empecé a cocinar con peltres, por mi abuela y por las abuelas que conocí en pequeños pueblos, viajando de mochilazo”.

Tacos Kokopelli

• Oso del Campo

• Javi Plata

• Iván Solórzano

• Chava Rodríguez

kokopelli.mx

The Rib Shop

A un costado de Marko Disco verá en la acera un food truck negro donde encontrará las mejores costillas en BBQ, son sólo tres platillos en el menú, pero no le hace falta más a la “máquina porcina”, como le llaman los hermanos Fernando e Inti Acosta.

Desde hace ocho meses los hermanos Acosta iniciaron con The Rib Shop: el carrito es negro porque les gusta Batman, venden en la calle porque les gusta el contacto con la gente; y venden costillas porque… ¿Por qué no?

Aunque no es un platillo que los mexicanos acostumbren comer, Inti comentó que poner este menú en un restaurante no hubiera tenido la misma respuesta porque está diseñado para la calle, “Nuestra idea es crecer hacia una cocina más grande, pero con la cocina al aire libre”, indicó.

Agregó también que un restaurante y un food truck no se pueden comparar, en un restaurante pagas por la experiencia y en un food truck pagas por la comida.

Mover la máquina porcina por la ciudad, como se acostumbra en Los Ángeles, Nueva York o Chicago,  no fue una opción porque consideran que a los Tijuanenses le gusta saber que siempre estarán en el mismo lugar, es cuestión de arraigo.

The Rib Shop

Fernando Acosta

Inti Acosta

theribshop.com

Humo

Tras 10 años dedicándose a la cocina y como asesor restaurantero, Giovanni Brassea inició un nuevo proyecto junto a su padre, Freancisco Brassea, después de casi un año armando su propio

food truck, hace ocho semanas instaló más Humo en un espacio en la calle Melchor Ocampo, en el Centro.

Aprovechando los productos bajacalifornianos, el menú de Humo es muy sencillo, sólo son cuatro platillos a base de salchichas que él mismo prepara, unas son de res, otras de puerco y res, y la salchicha de tocino, que es la que más se vende.

La carne la trae de la carnicería La Colonial, que tiene uno de los mejores puercos de Tijuana, Giovanni Brassea destacó que la ventaja de tener un food truck es que puede buscar productos de calidad y darlos a un precio accesible, sin perder utilidades.

“Se dio la oportunidad de abrir un establecimiento de comida donde puedes ofrecer un producto de muy buena calidad a un costo un poco más bajo”, comentó el chef.

El pan lo compra a Tahona Pan Artesanal, que prepara la chef Melissa Viena. “El plan es compartir, que sea una unión de diferentes equipos”, afirmó. Por lo mismo comparte su espacio con otro food truck, con Maquina 65, con la idea de que crezca

y se sumen más carritos de comida con diferentes propuestas.

Humo

• Giovanni Brassea

• Francisco Brassea

Facebook.com /Humofoodtrailer