Rinden homenaje a Ripstein

TIJUANA.- Creador de una obra que se ubica entre las más importantes del cine mexicano de todos los tiempos, el director Arturo Ripstein recibirá un homenaje del Centro Cultural Tijuana el próximo jueves 31 de mayo en la sala Carlos Monsiváis de la Cineteca Tijuana. 

El homenaje que le ofrecerá el Cecut al cineasta de 69 años es un reconocimiento a la sólida trayectoria de un realizador fundamental, prolífico y original dentro de la cinematografía mexicana, autor de casi 40 largometrajes.

Ganador del Premio Nacional de Ciencias y Artes 1997, el segundo cineasta que lo ha conseguido (el primero fue Luis Buñuel, de quien fue asistente de dirección), Arturo Ripstein es autor de varias de las mejores cintas mexicanas.

El nombre de Ripstein quedó unido a la sala Carlos Monsiváis desde su origen mismo, toda vez que se inauguró con la proyección de “Las razones del corazón”, su película más reciente, el 7 de diciembre pasado.

Como parte del homenaje que se rendirá a Ripstein se exhibirá “El castillo de la pureza”, una de las grandes películas del director mexicano que este año cumple 40 años de haberse estrenado y que pese al tiempo transcurrido conserva toda su vigencia.

Arturo Ripstein Rosen nació en la Ciudad de México el 13 de diciembre de 1943.

Hijo del productor Alfredo Ripstein Jr., desde muy joven se familiarizó con las prácticas y ritmos de la cinematografía mexicana.

A los 15 años presenció el rodaje de la película “Nazarín” (1958) de Luis Buñuel, con quien mantuvo una estrecha relación de maestro-alumno que se prolongó hasta la muerte del genio aragonés en 1983.

Ripstein fue asistente de dirección (sin crédito) en la filmación de “El ángel exterminador”, dirigida por Buñuel en 1962, mientras que 1965 marcó su debut como director, a los 21 años de edad, con la película “Tiempo de morir”, un western basado en un guión escrito a dúo por Gabriel García Márquez y el recientemente fallecido Carlos Fuentes (1928-2012).

Su ingreso formal a la industria se produjo con la adaptación de la novela de Elena Garro “Los recuerdos del porvenir”, en 1968.

Durante los años setenta, Ripstein se consolidó como director e inició una de las etapas más fructíferas de su carrera, la cual incluye tres de las cintas más importantes del cine mexicano contemporáneo: “El castillo de la pureza”, de 1972, “El lugar sin límites”, de 1977, y “Cadena perpetua”, de 1978.

Las dos últimas lograron colocarlo en el selecto grupo de jóvenes cineastas mexicanos cuya filmografía comenzó a ser estudiada con detenimiento por especialistas nacionales y extranjeros.

En 1985, a partir de “El imperio de la fortuna”, inicia una exitosa mancuerna con la escritora Paz Alicia Garciadiego como su guionista de cabecera y con quien ha realizado varias de las cintas de mayor relevancia en su carrera.

La soledad de las almas y la imposibilidad de cambiar la propia naturaleza son temas recurrentes en la filmografía de Ripstein. Variaciones sobre estos temas se localizan en todas sus películas, particularmente en “El castillo de la pureza”, “Principio y fin”, de 1993, “La reina de la noche”, de 1994, y “Profundo carmesí”, de 1996.

Los temas en los filmes de Arturo Ripstein han sido calificados no pocas veces como sombríos.

El plano-secuencia es su herramienta fundamental para la puesta en escena.

Estas características han hecho del director mexicano un personaje controvertido y también le han brindado un sólido prestigio internacional.

Durante los años noventa, el también autor de “Mentiras piadosas”, de 1988, pasó por uno de los mejores momentos de su carrera.

En una década amarga para la producción cinematográfica en México, Ripstein fue el único director capaz de sostener un ritmo constante de producción: nueve películas en poco más de diez años.

“Principio y fin” obtuvo el máximo galardón en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián (España) y el reconocimiento internacional a su obra facilitó la realización de películas como “El evangelio de las maravillas”, de 1998, “El coronel no tiene quien le escriba”, de 1999, “La perdición de los hombres”, de 2000, o “Así es la vida”, también de ese año.

Todas ellas coproducciones con empresas europeas. El homenaje a Arturo Riptstein se llevará a cabo en la sala Carlos Monsiváis el martes 29 de mayo, a las 19:00 horas.

Los boletos de entrada tienen un costo de 100 pesos y están disponibles en taquillas del Cecut.