Retos para 2018

Por David Saúl Guakil

No es novedad, a estas alturas del primer mes del año, que el presente nos muestra una cara complicada, capaz de meternos a la reflexión profunda y a los continuos cálculos comerciales que nos hagan transitarlo con éxito en nuestros emprendimientos.

A la ya consabida y repetida amenaza por parte del Presidente de nuestros vecinos inmediatos, de que el Tratado de Libre Comercio no se renovará, a menos que se acepten imposiciones tan delirantes como inviables -que el dinero requerido para el mentado muro, salga del TLCAN o se condicione la aceptación del DACA para la construcción del mismo, ¡por Dios! Como si tuviésemos pocos escollos y encima se nos suman problemas internos que aquejan a México en muchos órdenes de su sostenimiento y crecimiento.

La inseguridad sigue imperando en casi todo el país, sin que se le haya puesto remedio, o por lo menos encontrarnos en vías de una solución en términos inmediatos, o siquiera de mediano plazo. Donde no hay seguridad se frena cualquier intento de crecimiento. Uno de los ejemplos más tristemente elocuente es la otrora pacífica Baja California Sur, donde el paseo familiar o el encuentro entre amigos eran distintivos no hace muchos años atrás, hoy vemos y leemos con desazón que este paradisíaco Estado y su pacífica gente, padecen las consecuencias de una violencia inusitada, como nunca habíamos contemplado.

En el año que acaba de terminar, nuestra economía sufrió el embate de una inflación récord en varios años y ya sabemos de sobra lo que ese fenómeno significa. El peso se depreció frente al dólar -aunque conocemos de sus vaivenes-, vivimos supeditados a los mercados  mundiales y en especial al de los Estados Unidos, porque cualquier noticia buena o mala, mueve la sensible aguja del precio de la moneda americana y pone a temblar a la nuestra.

La nueva ley de impuestos, propuesta por el Presidente Trump y aceptada por el Congreso de Estados Unidos, donde se rebajaron de manera importante los impuestos a las empresas, en principio, agudiza nuestras dificultades hasta tanto nuestras autoridades hacendarias hagan los ajustes necesarios para minimizar el impacto y que nuestro país siga siendo atractivo para las inversiones. Hace apenas una semana la empresa automotriz Fiat-Chrysler anunció que trasladaría la producción total de su vehículo de mayor venta, de la planta de Coahuila al Estado de Michigan porque, según sus directivos, le resulta más conveniente la nueva tasa impositiva aplicada en EEUU, hasta ahora es sólo una compañía, pero significa un inquietante foco amarillo para México.

Otra sorpresa, que seguramente se volverá un reto, fue el fuerte aumento en las tarifas de consumo de electricidad industrial en nuestro Estado, hace unos días, ya se hicieron oír voces de descontento al respecto, si a esto le agregamos aumentos en las tarifas de agua y el consumos de gas, tendremos como resultado un panorama que invita a recomponer estrategias y enfrentar el tema costos desde otra óptica, digamos más cuidadosa.

Como vemos en este inicio de año, las cosas no parecen estar del todo fáciles y halagadoras, sin embargo, estoy del lado de los que piensan que toda dificultad encierra una oportunidad y más allá de lo que podamos cambiar o no controlar, debemos confiar en nuestras fuerzas e iniciativas para seguir adelante en nuestros propósitos comerciales, en la dinámica de esta región y en especial de Tijuana, que seguramente como lo hemos hecho muchas veces, saldremos avante de estos problemas de coyuntura.