Respetable público: ¿Corrupción vs Incapacidad Para Gobernar?

 

Capitulo VII

Como parte del respetable público, tenemos al empresario, que dicho sea de paso en Tijuana hay de todo “como en botica” (diría mi mamá) y no me refiero sólo al que patrocina las luchas, que en esta contienda como en todas, el sector no tiene colores, sólo tiene intereses, que lo llevarán a aportar un poquito a cada charolita o charola según sean sus bolsillos y sus expectativas.

Yo como luchador popular me he acercado a algunas mentes brillantes hacedoras del dinero, para que me expresen su humilde pero valiosísima opinión, de que es, lo que se está jugando en esta lucha y resulta que para empezar tendremos: circo, maroma y teatro.

Los verdaderos aficionados (ciudadanos) a la lucha libre tradicional consideran que toda contienda debe tener estos tres ingredientes. Para entender este punto de vista recordemos lo que decía Fray Tormenta (no es Rafael Romo) en el documental Tres Caídas, de Nacho Cabana: “La lucha libre es circo, maroma y teatro”. Se refería a que en la lucha libre hay parte de circo y espectáculo, de coloridos vistosos que llaman la atención del espectador; también hay parte de maroma, en el sentido de que requiere un esfuerzo y una dedicación enormes, es imprescindible que el luchador se esfuerce en mejorar su técnica y se entregue cada vez que se presenta encima del ring; por último, cuando dice que la lucha libre tiene su parte de teatro quiere decir que hay un nivel de ficción, de guión, de pacto entre promotores y luchadores para fijar el resultado de las luchas.

Y regresando a la batalla por BC, hay promotores que dicen que realmente se enfrentarán a dos de tres caídas sin límite de tiempo la fantasmagórica corrupción, que además controlará casi todo, la libertad de expresión incluida, y que además representará el regreso a las practicas ancestrales y dinosáuricas, disfrazadas de un diabólico encanto, contra una bestial incapacidad para gobernar, envuelta en una terrorífica candidez, llena de compromisos pactados para llegar a la final, todo esto en el ring aderezado por circo, maroma y teatro.

Como siempre el sector empresarial no se comprometerá en público, hará las llaves respectivas en lo oscurito y después saldrá a levantarle la mano al ganador diciendo que fue una lucha ejemplar y que contará con todo el apoyo para que juntos gobiernen a BC. No cabe la menor duda que siempre tendremos el gobierno que nos merecemos, porque jamás exigimos, de hecho nos volvemos comparsa según los intereses momentáneos del luchador en turno, aquí se nos olvidan los sillazos y las mentadas que siempre adornan la arena, así que ahí queda la duda ¿qué es mejor? ¿Quién es el mejor? ¿Quién debe ganar? ¿O cuál será el mal menor? ¿La corrupción o la incapacidad para gobernar?

Ni modo es lo que hay, subámonos al ring a repartir mentadas y sillazos para que la lucha cambie.

PD. Se la dedico a mi manager, que él sólo sabe quién es y le prometo guardar el secreto.