Reprueban el paro de maestros

Mexicali.- Ante la decisión de las dirigencias del SNTE Sección 2 y 37 del SNTE de suspender el inicio de clases este lunes 18 de agosto, la reacción de diversos sectores ha sido de rechazo y se pide que los alumnos no sean tomados como rehenes por parte del magisterio para presionar al Gobierno.

El diputado presidente de la junta de coordinación política de la XXI Legislatura Armando Reyes Ledesma, dijo que los niños de Baja California no deben ser tomados como rehenes por parte del SNTE para presionar al gobernador Francisco Vega de la Madrid, pero también se debe cumplir la ley por parte de la autoridad educativa y actuar con responsabilidad.

El legislador reprobó la medida anunciada por los maestros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación quienes mantienen una postura de no iniciar clases este lunes 18 de agosto, afectando a más de 621 mil alumnos en Baja California.

“Los exhortamos a que formen una comisión especial de maestros en búsqueda de acuerdos y no afectar el inicio del ciclo escolar 2014-2015”, comentó Reyes Ledesma.

Los maestros de las secciones 2 y 37 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) de Baja California han informado que suspenderán clases este 18 de agosto y en lugar de aulas se manifestarán en diversos sitios, en el Centro de Gobierno en Mexicali y en instalaciones del Sistema Educativo Estatal en cada uno de los municipios.

Según estimaciones de los mismos dirigentes se esperan que más de 10 mil maestros del Estado acudan a esta convocatoria que provocará que más de 621 mil niños Bajacalifornianos se queden sin su primer día de clases del nuevo ciclo escolar.

Esta decisión obedece a la falta de pago a 3 mil 200 profesores de Baja California, que suman interinatos, jubilaciones y un adeudo estimado en 260 millones de pesos que el Estado no ha cubierto y que se refieren a un rezago de más de un año.

Coalición de Participación Social en la Educación, que preside el empresario mexicalense Alfredo J. Postlethwaite Duhagón, también empresó su rechazo al paro afirma:

).-Que los alumnos no deben ser utilizados como rehenes y elementos de presión  para conciliar disputas de índole estrictamente laboral porque afecta sensiblemente la educación de cientos de miles de niños y jóvenes bajacalifornianos y altera la vida de los padres de familia. Es inaceptable, por cualquier motivo  un paro de labores. El derecho de los alumnos es primigenio sobre cualquier otro, por más justificable que este resulte.  

).-Que el gobierno estatal tiene la obligación legal y moral de cumplir con sus compromisos  y pagar a los docentes interinos en base  a la normativa vigente en la materia  y ante todo, liquidar las prestaciones legítimas correspondientes a los maestros en retiro.   

).-Que la representación sindical debe evitar de emitir amenazas porque no contribuyen a la armonía y civilidad para sostener un diálogo continuo y constructivo y, que sus comentarios distorsiona la realidad debido  a que la gran mayoría de los maestros y personal del sistema educativo  SI se les paga puntualmente su salario y prestaciones.

).-  Y, en caso de realizarse un paro generalizado de labores, que se aplique las sanciones que establece la ley del servicio profesional docente a todo el personal que falte a su trabajo.

La COPASE opina que la sociedad civil de BC no puede permanecer ajena a este conflicto y de permitir que el tiempo de la civilidad y de la paciencia se agote entre los actores en disputa. Es tiempo de concertación y de búsqueda de soluciones. No de amenazas y búsqueda de culpables. 

Para ello, COPASE propone:

Que el C. Gobernador Vega convoque e integre una comisión especial y plural integrada por representantes del Consejo Estatal de Participación Social en la Educación, del gremio magisterial del SNTE y autoridades gubernamentales  con la finalidad de conciliar diferencias y presentar, con toda transparencia y claridad a la comunidad bajacaliforniana, una propuesta viable de solución.

COPASE reafirma su compromiso de seguir trabajando por el mejoramiento real, estructural y permanente de la educación básica en BC, y de dar seguimiento a las acciones planteadas y exigir resultados.