Reprocha FCH a quienes frenaron reforma Laboral

MÉXICO – El presidente Felipe Calderón consideró una lástima que no haya sido aprobada la reforma laboral, y dijo que quienes tienen qué explicar las razones, son quienes la frenaron.

 
"Es verdaderamente una lástima que estando lista esa legislación y habiéndose alcanzado consensos de fondo por muchas limitaciones que tenga, se haya frenado por intereses totalmente distintos, a mi juicio el del bienestar de los trabajadores, cálculos políticos, lo que sea.
 
"Creo que la explicación, más que darla yo la deben dar quienes frenaron la legislación laboral, pero es imprescindible que cambie la legislación laboral en el País y que se hagan a un lado esos cálculos de cualquier otro tipo que no sea, precisamente, el bienestar de los trabajadores y el crecimiento del País".
 
El mandatario inauguró la Sexta Conferencia sobre Empleo y Desarrollo IZA-Banco Mundial, en la sede del Instituto Tecnológico Autónomo de México, ante varios cientos de estudiantes de esa casa universitaria.
 
Calderón aseveró que la reforma que hace falta es la laboral, porque la legislación actual no responde a los desafíos de hoy.
 
En su opinión, la ley vigente data de 1970 e "impone severas dificultades para crear contratos laborales flexibles, dificulta la incorporación de jóvenes al mercado laboral formal, genera incentivos adversos al aumento de la productividad, impone altísimos costos de entrada y salida laboral del mercado formal para personas y empresas con lo cual inhibe la creación de trabajos, es decir, la Reforma Laboral que necesitamos es para crear más puestos de trabajo en el sector formal, sobre todo, sobre quienes tienen más restricciones y requieren más flexibilidad en el mercado que son los jóvenes y las mujeres".
 
Según Calderón, limita la posibilidad de asignar eficazmente recursos escasos hacia recursos productivos, reduce los incentivos en la inversión de capital humano e impide la contratación de cientos de miles de personas en México.
 
"Se trata de distorsiones que actúan verdaderamente como un impuesto sobre el empleo, un impuesto sobre la producción formal y, que por supuesto, crean incentivos para la informalidad", explicó.
 
"La presencia de un sector informal creciente se debe a muchos factores, pero evidentemente uno de ellos, es una legislación laboral que inhibe la formalidad, que verdaderamente hace que el empleador verdaderamente tenga que pensar varias veces y al final decidir no contratar formalmente a alguien por los costos laborales y las contingencias jurídicas asociadas a los mismos. De tal manera que esto frena el crecimiento potencial de la economía y frena el empleo", abundó.
 
Aparte hace falta modernizar el marco fiscal que genera mercados duales inhibitorios, también, del mercado formal en crecimiento.
 
"Por lo pronto, mi punto esta tarde hoy es, precisamente, llamar respetuosamente a que se apruebe la Reforma Laboral en el país, como un mecanismo para darle al mercado mexicano de trabajo la eficiencia que necesita para emplear a más jóvenes, a más mujeres, a más gente capacitada y para aumentar la competitividad y la productividad de la economía", exigió.
 
El presidente también admitió que la falta de oportunidades para los jóvenes es campo fértil para ser enrolados en las filas del crimen.
 
"La falta de oportunidades para los jóvenes es, evidentemente, uno de los factores que inciden, por ejemplo, en el reclutamiento de bandas criminales o también en el crecimiento de adicciones en México. Tan sólo las encuestas de adicciones, por ejemplo, en 2004 y 2008, reflejan que el consumo de cocaína se duplicó en cuatro años en el país", aceptó