Relatos difusos en su entraña y desenlace

Por El Recomendador

Si algo hay que criticar y rechazar últimamente son ciertas formas de relatar que además de no ser estéticamente atractivas para recrear el espíritu de quien las ve, tampoco resultan siquiera entretenidas. La confusión y la revoltura, hemos dicho aquí hasta el cansancio no son los ingredientes recomendables para el buen cine.

¿De qué vale una buena actuación si falta el buen argumento? ¿O eres tú, lector, el que ya ha tomado un gusto irreversible a ese “ver por ver” que rechaza ocuparse de pensar qué es lo que vio? Cada quién sus gustos. Aquí presento una película y una serie con grandes huecos en su tripa.

1.- Frutos del viento (Windfall),filme estadounidense que resumido por Netflix dice que “Un hombre irrumpe en la casa de vacaciones vacía de un multimillonario, pero todo se tuerce cuando él y su esposa llegan en un plan de última hora”.

El intruso que sólo iba a curiosear, a comer del fruto ajeno y a robar, se convierte en una asaltante y secuestrador que amenaza asesinar a sus víctimas. El multimillonario actúa como un comprador y como un manipulador experto. Se convierte en un ícono del egoísta y potentado ideal.

La esposa y sus empleados son también sus víctimas. Ahora que es, victimado por un extraño, la situación se enreda por completo y el argumento sigue y sigue…

Hay críticos que afirman, a mi ver con razón, que se trata de una cinta que no logra encontrar el tono y que se debilita con el paso de los minutos y agrega que se trata de un thriller (cine de misterio y de tensión) sumamente retorcido.

“En EW lo consideran una propuesta “poco desarrollada cuyo tono amargo quiere dar con algo entre la sátira social y el thriller neo-noir, pero acaba siendo pornografía inmobiliaria”. ¡Ay la retorcida comicidad que fracasa!

2.- Kleoserie alemana en la moda de explotar las espías matonas y esclavas de la Guerra Fría. La espía de la RDA Kleo (Jella Haase) mató a un hombre de negocios en Berlín Occidental en 1987, pero pronto fue arrestada por la Stasi. Ella es liberada después de pasar dos años en prisión.

El muro ha caído y Kleo se da cuenta de que se encuentra en medio de una gran intriga. Emprende una campaña de venganza, siempre seguida por el oficial de policía de Berlín Occidental, Sven (Dimitrij Schaad). Se trata de la sangrienta venganza de una espía que exhibe la deprimente realidad social y política de la Alemania Oriental dizque socialista.