¡Reivindicaciones!

Por José Cervantes Govea

Como diputado de la XV Legislatura ejercí mis funciones de fiscalización enérgica y valientemente. En dialogo con el Secretario General de Gobierno exigiendo acciones en diversas áreas del quehacer del Poder Ejecutivo, me contestó que me fuera despacio, que mis peticiones y exigencias respecto a los asuntos inherentes a las Secretarías y sus funciones eran muchas, que las viéramos una por una y más despacio. 

 

No me detuve y atendí la función fiscalizadora sobre el ejercicio de los recursos públicos, empezando con el presupuesto del Congreso del Estado, sin descuidar al Poder Ejecutivo ni, desde luego, al Poder Judicial.  Los tres años de la XV Legislatura me opuse a los incrementos salariales de l@s diputad@s, que si bien es cierto se dieron, no fueron muy elevados, y ya desde entonces eran significativos.  Mis compañer@s miembros de aquella Legislatura pueden dar fe de ello. Luego sobre el cuantioso presupuesto que Baja California destina desde hace décadas a la educación, particularmente la administración de la nómina, en la que figuraban cualquier cantidad de aviadores.

Otro apartado importante fue la seguridad pública, empezando con el mejoramiento de los emolumentos, entrenamiento, equipamiento y previsión social para los miembros de las corporaciones policiales, y de la procuración de justicia. Apartados por demás importantes, tanto por los cuantiosos presupuestos que ejercen, como la trascendencia e impacto social de sus funciones.

Tres apartados números uno del quehacer del Poder Legislativo, y otros no menos importantes, como las adecuaciones a las Leyes inherentes a los ingresos, los egresos y la administración y adquisición de bienes y servicios,  y la ejecución de  obras públicas de los tres órdenes de gobierno. Las divisas principales que esgrimí y exigí fueron administración, legalidad, transparencia y rendición de cuentas.

Por eso nunca fui bien visto por mi partido, ni el titular del Poder Ejecutivo y algunos miembros del gabinete. Creo que cumplí cabalmente y nunca traicioné la confianza de l@s ciudadan@s que votaron  por mi partido y por mí para representarlos. Hoy, que cobran relevancia las asignaciones salariales a la burocracia, que rebasan con mucho las prestaciones que reciben los trabajadores de los sectores económicos de la iniciativa privada.

Hoy, que los gobiernos emergentes y los que no también se autoasignan incrementos salariales inequitativos y desproporcionados, que no guardan relación con sus responsabilidades y funciones ni, mucho menos, con las condiciones económicas del erario.

Hoy, que el sistema político mexicano y el gobierno federal empieza a “ordenar” y autoriza al Secretario de Educación y a los gobernadores, que sancionen a los profesores faltistas descontando los salarios no devengados, y que despidan a los profesores reincidentes conforme a las leyes que regulan la relación obrero-patronal de la burocracia.  Hoy, que presumen “tímida, simulada y demagógicamente” con algarabía y alboroto que por primera vez, después de casi cien años, empiezan a aplicar las leyes que regulan las relaciones laborales de la burocracia. Hoy, me siento reivindicado.  Creo que nunca es tarde para reencauzar el rumbo. Creo en la democracia. Creo en la Libertad. Creo en México.

*José Cervantes Govea  radica en Tijuana, es Contador Público egresado de la U.A.B.C. y Abogado egresado de UNIVER Tijuana. Acepta comentarios a jocegovea@yahoo.com

 

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