Reflexiones: Respetar para armonizar

Los hombres más conocidos de un país han de ser íntegros, pues constituyen una minoría de prestigio cuya conducta tiende a ser imitada

Ética Razonada, José Ramón Ayllón

 

Dos roles sociales son los ejes y pilares del desarrollo del capital social de cualquier nación: Progenitores y profesores. Sin embargo y como en todo uno es más importante que el otro. Se trata del otrora llamado apostolado magisterial. Los profesoras que en las provincias y pueblos del siglo pasado hacia atrás, junto con el cura, el policía y el doctor eran personajes connotados y respetados. Su función es toral porque imparten el conocimiento que crea conciencia e inculca la práctica de los valores que armonizan la vida social. Al magisterio se debe el desarrollo o el atraso cultural de los pueblos porque para eso estudian. Ahora los educadores deben estudiar mucho más que la currícula tradicional de la escuela normal en México. Para educar en valores no basta la metodología utilizada para enseñar las asignaturas tradicionales. Necesitan estudiar Axiología y, desde luego vivirla, practicarla y enseñarla para ser ejemplo. Hoy parte del magisterio, cualquier cantidad de individuos que dicen representar al magisterio y que no sabemos si son profesores, están en pugna con el gobierno ignorando que son parte del gobierno. Abandonan las aulas y suspenden clases sin importarles el perjuicio que ocasionan a l@s niñ@s y l@s jóvenes. Y no solo por la suspensión sino por el mal ejemplo. Los Directores de sus centros de trabajo, quienes deben exigirles cumplimiento y disciplina se hacen de la vista gorda los apoyan y protegen instruidos por seudolíderes movid@s por intereses personales. Las autoridades, quienes fungen como administradores de la cosa pública no se atreven a actuar. Bastaría que las autoridades educativas los llamaran al orden y al cumplimiento de sus funciones. Apercibirlos por escrito de que tales actos, además de ser causales de rescisión laboral, constituyen delitos imputables a servidores públicos y conminarlos a restablecer el servicio de inmediato. Si se niegan e insisten en sostener sus posturas y actos ilegales, solicitar al Municipio la presencia y uso de la fuerza pública municipal para restablecer el servicio, y a la P.G.J.E. la presencia del Ministerio Público para que fe de los hechos y formule la denuncia contra los presuntos responsables por los delitos que resulten. El otro rol fundamental, el de padres y madres se limitan a ver, ya sin estupor ni asombro lo que l@s profesores y profesoras hacen con la educación. Algun@s, no cuántos se desentienden de la educación de sus vástagos. Suponen que l@s profesores y profesoras harán y suplirán sus responsabilidades. Los índices de aprovechamiento, altos o bajos, no nos dicen mucho respecto a la calidad de la educación. Lo que si nos dice mucho y nos reprueba a tod@s los adultos, particularmente a los gobernantes y al magisterio, son el número de delitos cometidos por individuos jóvenes. Si el magisterio no respeta y el gobierno no se atreve a exigirles que se preparen, respeten y cumplan con su importante función el detrimento de la educación seguirá. El desorden social crecerá y generará caos total por la falta y vivencia de valores.