Reflexiones: Primeros cien mil días de Enrique Peña Nieto

Parece que en tan solo cien días el Presidente hubiera logrado lo que todos sus antecesores juntos no hicieron. Sin embargo hasta ahora todo ha sido mediático. El primer golpe espectacular consistió en una reforma educativa que de reforma no tiene nada porque para evaluar y determinar si l@s profesores y profesoras están capacitados para enseñar no hace falta una reforma constitucional, sino la aplicación de las leyes vigentes. Emilio Chuayffet Chemor, Secretario de Educación Pública, cree o supone que cambiando la constitución l@s ciudadan@s, particularmente los servidores públicos porque protestaron cumplirlas, van a cumplir las leyes. Pero no es así, nunca ha sido así. Es del dominio público que la calidad de la educación en México tiene muchos defectos. También lo es que el Estado mexicano ha dejado la enseñanza en manos del S.N.T.E. y de tres seudolíderes que han abusado de un poder ficticio.

Tan ficticio que basta que el Presidente en turno quiera y ordene aplicar la ley, y su poder se esfuma. Carlos Salinas lo quiso y lo hizo, por doble partida, cuando encerró al “poderosísimo” “líder moral” petrolero Joaquín Hernández Galicia y a Carlos Jonguitud Barrios en 1989 sempiterno líder magisterial. El S.N.T.E. ha sido controlado por los gobiernos desde su fundación en 1944, exceptuando los dos sexenios panistas, y políticamente ha sido pastoreado por tres líderes. El segundo golpe espectacular fue la detención y acusación de Elba Esther Gordillo y algunos de sus ayudantes cercanos. Ahora veremos si Enrique Peña Nieto viene en serio y sigue con Carlos Romero Deschamps quien, al igual que la profesora, se ha exhibido gastando millonarias cantidades. La legitimidad de un mandatario no radica en hechos espectaculares sino en honrar la protesta constitucional y hacer cumplir las leyes. Lo más importante es ver el desenlace de estos espectaculares golpes mediáticos que han puesto en los cuernos de la luna la popularidad del presidente. A Manuel Gómez Morín fundador del Partido Acción Nacional se atribuye la frase “Que no haya ilusos para que no haya desilusionados”. Yo espero más, quizás ilusamente, del Presidente Enrique Peña Nieto, atenido a otra frase popular dice que “Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo”. En vista de que Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón se hicieron de la vista gorda y “dejaron hacer y dejaron pasar” de todo a Elba Esther Gordillo y otros líderes caciques del sistema político mexicano. A cien días de su gobierno el Presidente dijo “No venimos sólo a administrar, sino realmente a transformar. Seguiremos moviendo las instituciones, las políticas públicas, los programas y los presupuestos para dar resultados reales y positivos a la ciudadanía”. Con el encarcelamiento de Elba Esther, Enrique Peña Nieto se puso a prueba a él mismo. Veremos si tiene los arrestos de demostrarnos a l@s mexican@s para actuar contra Martín Esparza del S.M.E., Carlos Romero Deschamps, Joel Ayala Almeida, los exgobernadores Arturo Montiel del Estado de México, Humberto Moreira de Coahuila, Fidel Herrera de Veracruz y much@s más que presumen su opulencia.