Reflexiones: Pemex, la burocracia y la nación mexicana

En 1913 Victoriano Huerta traicionó y asesinó al Presidente Francisco I. Madero. Desde entonces el sistema político mexicano ha conculcado las libertades de l@s mexican@s y ha lucrado política y económicamente con los votos de l@s burócratas para conservar el poder y mantener el estatus quo establecido por aquellos golpistas.

Desde 1929 la mayoría de los Estados han sido gobernados por políticos de un solo partido a base de promesas incumplidas que han reducido a nada las esperanzas de millones de mexican@s. Lázaro Cárdenas del Río introdujo a la política mexicana el corporativismo emulando al alemán Adolf Hitler. Así distinguió y polarizó a la Nación en dos grupos: La burocracia y el resto de la población.

Cárdenas, además de cambiar el nombre del partido fundado por Plutarco Elías Calles en 1929, fortaleció el unipartidismo con el poder económico del Estado mediante la nómina. Desde entonces son muy distintas y muy distantes las prestaciones económicas laborales de los trabajadores mexicanos a las de los burócratas, particularmente los de PEMEX y la CFE.

El 27 de diciembre de 1935 nació el Sindicato Único de Trabajadores Petroleros apoyado en el Comité de Defensa Proletaria, del cual surgió la Confederación de Trabajadores de México (CTM), central obrera que manipuló durante cincuenta y tres años Fidel Velázquez.

El 18 de marzo de 1938 Lázaro Cárdenas nacionalizó y monopolizó la industria petrolera mediante decreto presidencial para cancelar la concesión de la explotación petrolera a las compañías norteamericanas. Desde entonces el petróleo es de los líderes del sindicato petrolero y la alta burocracia.

Demagógica y retóricamente los políticos de esos tiempos introdujeron en el artículo 27 constitucional el término “Nación” para consignar que “La propiedad de las tierras y aguas del territorio nacional corresponde a la Nación, que la Nación ha tenido y tiene el derecho de transmitir su dominio a particulares, constituyendo la propiedad privada. Que corresponde a la Nación el dominio de los recursos naturales de la plataforma continental y zócalos submarinos de las islas; los minerales o substancias que en vetas, mantos, masas y yacimientos de los que se extraigan metales; los yacimientos de piedras preciosas, de sal de gema y salinas formadas por las aguas marinas; los productos derivados de la descomposición de las rocas; los yacimientos minerales u orgánicos de materias susceptibles de ser utilizadas como fertilizantes; los combustibles minerales sólidos; el petróleo y los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos; y el espacio situado sobre el territorio nacional, en la extensión y términos que fije el Derecho Internacional”.

Durante setenta y cinco años el petróleo y los sindicatos le han servido al sistema para perpetuarse en el poder antidemocráticamente. Algunas campañas de los candidatos del sistema se han financiado con el dinero del petróleo para comprar los votos de l@s ignorantes, l@s pobres y los burócratas. Así el pueblo de México, la Nación mexicana, el verdadero dueño de la riqueza nacional, ha sido relegado y empobrecido por una camarilla de políticos herederos de los golpistas que secuestraron la democracia hace cien años.