Reflexiones: No bajarán

Durante el último cuarto de siglo han ocurrido diversos sucesos de carácter político que renovaron la esperanza de l@s mexican@s. 

El sistema político reconoció el triunfo de Ernesto Ruffo en Baja California, cuando Luis Donaldo Colosio mencionó aquella frase nunca antes escuchada en la historia del unipartidismo hegemónico: «La tendencia electoral no nos favorece».

Se formalizó el Tratado de Libre Comercio México-Canada-U.S.A. (TLCAN).  Surgió en Chiapas el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Nació el Partido de la Revolución Democrática como escisión del PRI. Nacionalmente l@s ciudadan@s dieron su voto al PAN y obtuvo dos triunfos consecutivos para la Presidencia. Se inició la transición política con la apertura política hacia el pluralismo.

En Tijuana Ernesto Ruffo Appel ordenó la construcción del boulevard Federico Benítez y la obra enterrada para encauzar las avenidas de agua que en época de lluvias volvían  un caos la ciudad. Eugenio Elorduy construyó el boulevard 2000. Jorge Ramos gestionó el empréstito más grande en la historia de Tijuana para pavimentar con concreto hidráulico kilómetros de vialidades que no tienen precedente. 

Se inició una lucha cruenta contra el crimen organizado, particularmente contra el narcotráfico, y surgieron y proliferaron modalidades criminales inimaginables, como el secuestro, la extorsión, trata de blancas, cobro de piso, robo de vehículos en gran escala, etcétera. En 1989 Margarita Ortega Villa (QDEP) candidata a gobernadora del PRI nos informó vía telefónica desde el Distrito Federal  que había conseguido la disminución de las tarifas eléctricas, particularmente para Mexicali, sin embargo y desde entonces las tarifas siguen incrementándose. A partir del 1 de Mayo de 2013 la “luz” cuesta 8.5% más, más lo que se ha acumulado, aun con la promesa presidencialista de Enrique Peña Nieto de bajar las tarifas (Ver http://youtu.be/L-Tu3cmeMnE), más un 5% de I.V.A. en Baja California.

En 1991 Carlos Salinas designó a Basilio Gonzalez Nuñez como presidente de la Comisión  Nacional de Salarios Mínimos, quien actualmente percibe un salario de 3 millones de pesos anuales. En contraste, los últimos veinte años el promedio de incremento al Salario Mínimo General ha sido de 2 pesos diarios, es decir, 730 pesos anuales. 

Hace dos años nos dijeron que la Reforma Laboral fomentaría la creación de empleos y mejoras significativas a los salarios.  Recientemente, después de largos, vergonzantes, simulados, demagógicos, vacuos debates y contenidos confusos que desembocarán seguramente en más de lo mismo, la clase política aprobó las leyes inherentes a la reforma energética, para modernizar la explotación del petróleo y bajar los precios de los energéticos. Y mientras los precios del gas doméstico,  la energía eléctrica y la gasolina seguirán en ascenso.  Y no bajarán porque los precios de estos insumos son internacionales y similares que en el vecino país y en el mundo. Lo que está mal es la insuficiencia salarial y el poder adquisitivo de nuestra moneda, precepto constitucional olvidado durante décadas por nuestr@s representantes que sigue pendiente. Por ello lo que seguramente bajará es la credibilidad y la confianza en la democracia, los partidos, la política, los gobieronos y los polític@s.