Reflexiones: ¿Quiénes son los dueños de México?

“Por sus frutos los conoceréis”.

Mateo 7:20

El 12 de Febrero de 1857 Ignacio Comonfort, Presidente sustituto de la República Mexicana, promulgó la Constitución de la República Mexicana conforme el Plan de Ayutla del 1 de Marzo de 1854, reformado en Acapulco el día 11 del mismo mes y año, y la convocatoria expedida el 17 de Octubre de 1855, constituyendo a la Nación mexicana bajo la forma de República democrática, representativa, popular firmando bajo el lema de “Dios y libertad”.

México se fundó como Nación independiente hace ciento cincuenta y siete años sobre la indestructible base de su independencia, proclamada el 16 de septiembre de 1810, y consumada el 27 de septiembre de 1821. Nuestro nacimiento fue cruento porque provenimos de una guerra de razas de la cual surgiría, como dijo José Vasconcelos, «la raza de bronce», la raza cósmica.

Frase que engloba la noción que raza y nacionalidad deben ser trascendidos en nombre del destino común de la humanidad. Desde entonces la Nación mexicana espera que el Gobierno, conformado por políticos y burocracia, vea por el Bien y la prosperidad de la Unión, conforme lo dispone el artículo 87 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Desde 1913, después de que Victoriano Huerta traicionó y asesinó al Presidente Francisco I. Madero, el sistema político mexicano ha conculcado las libertades de l@s mexican@s para conservar el poder y mantener el estatus quo establecido por aquellos golpistas. En 1929, después de su pírrica victoria, los liberales fundaron el sistema político vigente sustentado en el presidencialismo y el absolutismo, el corporativismo y el sindicalismo, la burocracia y la simulación, la impunidad y la corrupción.

En 1939 Lázaro Cárdenas del Río consolidó al Partido Nacional Revolucionario, mediante la incorporación de las grandes centrales obreras hacia el Partido de la Revolución Mexicana, antecedentes del PRI e importó de la Alemania de Hitler el corporativismo que dividió y polarizó a la Nación en dos grupos: La burocracia y el resto de la población.

Desde entonces son muy distintas las prestaciones económicas laborales de los trabajadores mexicanos a las de los burócratas. Durante doscientos tres años de independencia hemos tenido setenta y dos presidentes. Siete repitieron dos o más veces, algunos fueron estrellas fugaces, otros fueron arteramente ultimados por traidores, sicarios y delincuentes. La delincuencia y otros grandes problemas nacionales que padecemos se gestaron durante las monarquías y las dictaduras que generaron mala educación y pobreza, omisión y lenidad, fortunas mal habidas y nula distribución de la riqueza.

Los fundadores de los gobiernos liberales, quienes se erigen como dueños de México, no atendieron la educación, la seguridad pública ni la formación ciudadana, se ocuparon en conservar el poder y enriquecerse a costa del bienestar social. Hoy, en 2013, mientras la disputa entre políticos y burocracia por la Nación se recrudece, los verdaderos dueños de la riqueza nacional, l@s mexican@s, siguen relegados y empobrecidos por una camarilla de políticos herederos de los golpistas de 1913. Por sus hechos los conoceréis.