Reflexiones: Iniciativa referente

Por José Cervantes Govea

jocegovea@yahoo.com

Ante la parálisis mental y el congelamiento de las iniciativas que las cámaras que conforman el Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos han asumido como práctica parlamentaria, el Presidente de la República presentó iniciativa que reformó el artículo 71 Constitucional para obligar un “trámite preferente”, a cuando menos dos de sus iniciativas al iniciar cada periodo ordinario de sesiones. La llamada “iniciativa preferente” dispone que “Cada iniciativa deberá ser discutida y votada por el Pleno de la Cámara de su origen en un plazo máximo de treinta días naturales. Si no fuere así, la iniciativa, en sus términos y sin mayor trámite, será el primer asunto que deberá ser discutido y votado en la siguiente sesión del Pleno”. Por otra parte el artículo 182 del Reglamento de la Cámara de Diputados dispone que “Todo asunto turnado a comisión deberá ser resuelto por ésta, dentro de un término máximo de cuarenta y cinco días, a partir de la recepción formal del asunto, con las salvedades que este Reglamento establece”. La diferencia es de quince días, que en los tiempos de las cámaras se convierten en una eternidad, como los breves “recesos” que declaran l@s diputad@s de las cámaras que se tornan en horas, si no es que en días. Algunos “legisladores” con o sin oficio, con o sin experiencia, están atrapados por el tiempo, otros están conscientes de que el tiempo no existe, que es tan sólo una medida para regular las actividades humanas.

Y mientras son peras o son manzanas el tiempo transcurre inexorablemente. Quince días más, quince días menos son intrascendentes, particularmente porque la iniciativa en cuestión distribuirá lo mismo entre mayor número de trabajadores pero no mejorará el poder adquisitivo. En su tiempo, Fidel Velázquez quien representó y manipuló durante cincuenta y tres años la C.T.M., poco o nada hizo el sempiterno líder cetemista a favor de los trabajadores mexicanos, como poco o nada han hecho l@s diputad@s por la clase trabajadora. Desde entonces la clase política, seudolíderes sindicales y la alta burocracia se han ocupado en agrandar las diferencias existentes entre las prestaciones laborales de los trabajadores burócratas y las de los trabajadores de los diversos sectores económicos. La “iniciativa preferente”, ahora “congelada” contiene cambios importantes para equilibrar las relaciones obrero patronales, como topar los salarios caídos en caso de despido y tasar los salarios por hora, entre otros. Pero no toca el apartado B del artículo 123 Constitucional que regula las relaciones entre burócratas, sus sindicatos y gobierno, ni contiene nada para alcanzar la suficiencia salarial que establece el mismo artículo para satisfacer decorosamente las necesidades de una familia.

La Comisión de Salarios Mínimos debe trabajar y empezar por establecer una tabla realista de salarios por hora para las diversas actividades laborales, y el ingreso necesario y suficiente para adquirir alimento, vestido, vivienda y servicios públicos básicos. Eso sí traería verdaderos beneficios para la clase trabajadora. En tanto eso no suceda, todo será vano. L@s diputad@s seguirán jugando para sus respectivos partidos y sus representad@s seguirán esperando que piensen, decidan y actúen con fundamento en los mandatos constitucionales.

*José Cervantes Govea radica en Tijuana, es Contador Público egresado de la UABC y abogado egresado de Univer Tijuana.