Reflexiones: Democracia y abstencionismo

Algun@s politic@s le temen a la democracia, tanto como Supermán a la kriptonita, porque no son demócratas. No entienden, o lo entienden pero no lo aceptan, que la democracia se hace a base del voto libre, secreto, directo y personal de los miembros de los partidos y de l@s ciudadan@s. Tampoco reconocen que en los procesos democráticos nadie pierde, que tod@s ganamos al elegir a nuestros gobernantes mediante el sufragio informado, razonado y responsable. La democracia es libertad, legalidad, certidumbre política, incertidumbre electoral, competencia política, alternancia, transparencia y rendición de cuentas. Los partidos políticos deben promover la participación  en la vida democrática, contribuir a la integración de la representación nacionalacceder al ejercicio del poder público, de acuerdo con los programas, principios e ideas que postulan, a la luz  del sufragio libre, secreto, directo y personal.  La oscuridad aparece cuando, logrado el triunfo electoral, los titulares de los poderes asumen, detentan y ejercen las funciones de gobierno fomentando la ilegalidad, influyentismo, opacidad, corrupción e impunidad. Por complacencia, lenidad, acción u omisión hacen y dejan hacer y dejan pasar“su equipo”. El sistema político mexicano establecido el siglo pasado se caracterizó por coartar libertades, conculcar derechos, endeudar y saquear a los erarios, y subadministrar los recursos públicos. Los términos “borrego”, “borreguismo” y la “cargada” fueron acuñados durante el “liderazgo” del sempiterno líder de la C.T.M. Fidel Velázquez. El  borreguismo de los sumisos o ignorantes, la cargada de los ambiciosos al cargarse hacia el lado del candidato “único” o de  “la unidad”Estos términos, usos y costumbres antidemocráticos han evolucionado hacia la partidocracia y el pactismo, para negar el voto directo. Así, el voto indirecto o, al estilo AMLO, a mano levantada y sin boletas electorales, niega también las elecciones primarias hacia el interior de los partidos. Todo en aras de que viva la Unidad y a costa de que muera la Democracia interna de los partidos. Luego algun@s medios, comunicadores, intelectuales, politólogos y polític@s y dirigentes de partido se asustan por el ausentismo de votantes en las urnas. No quieren ver ni aceptar que el abstencionismo es producto de las designaciones e incumplimiento de promesas a la hora de gobernar. Algun@s aspirantes, por disciplina o esperando  les toque la designación, se resignan y callan ahogadamente sus deseos de participar y se niegan el derecho, o el riesgo, a participar en un proceso democrático por la antidemocrática “cargada”. Otr@s, quizás l@s menos, se revelan y en uso de sus derechos políticos se registran o transfugan hacia otros partidos.

También el transfugismo, iniciado y puesto de moda por Cuauhtémoc Cárdenas, es producto de los “dedazos” presidenciales al designar candidat@s. Esta dinámica es propia de la transición democráctica. Ahora que vivimos y ejercemos nuestros derechos libremente hay alianzas, cambiamos o transfugamos hacia otras ideologías y otros partidos. Es bueno porque genera gobiernos de coalición y abona a la construcción del estado mexicano. Gobiernos comprometidos  que se enfilan gradualmente hacia el  “estado de bienestar”. L@s ciudadan@s podemos y debemos participar mediante el voto libre, secreto, directo y personal.