Recorrer el sitio con una mirada atenta nos confirma que aquí son pocos los cabos sueltos y, si los hay, existe la capacidad para escuchar dónde están, atándolos en cuanto es posible. Un menú elaborado con platillos que habitan, o pronto lo harán, en el m

Kit Kittredge, An American Girl (Sueños de una reportera)

He aquí una rara y estupenda película filmada en 2008. La califico de rara por contener una magnífica historia, divertida, humana, repleta de aventuras que fascinan a toda la familia y, nos deja, a la vez, enseñanzas suculentas. Hoy son unas cuantas las películas que contienen, al mismo tiempo,  todas esas bondades. Mi recomendación es pues apasionada. Creo que estoy hablando de una película de arte.

Datos: Año 2008. Género: Comedia/Drama, País: Estados Unidos. Duración: 101 minutos. Dirección: Patricia Rozema Producción: Ellen L. Brothers / Lisa Roberts Gillan / Elaine Goldsmith-Thomas Guión: Ann Peacock / Valerie Tripp(Historia) Fotografía: David Boyd. Música: Joseph Vitarelli. Estreno Mundial: 20 de Junio de 2008

Sinopsis: Situada en la época de la gran depresión de 1929, en Estados Unidos, una hermosa niña de diez años, Kit Kittredge, (Abigail Breslin) con un padre y una madre (Julia Ormond) y una pandilla de niños todos encantadores. Un sorprendente ilusionista (Stanley Tucci). Todos estos personajes se enfrentan a la ruina económica. Muy pocos conocen hoy el hambre que sufrió la nación más rica de la tierra en esos tiempos. (Desgraciadamente no se lee historia y en la escuela se la estudia mal). Con la ayuda de sus amigos y con una gran fe en el futuro de la bondad que triunfa, no sin pasar angustias sobre múltiples desgracias.

La niña escritora aparece rodeada de personas fascinantes y de hechos que nadie espera. Hasta los malos, sin dejar de ser malos, tienen aspectos simpáticos. No dejan de ser humanos. El mal, paga mal, aunque sea muy popular entre el populacho. Aquí, unos niños y una hermosa y joven señora intentan que su centro de vida sea lo más ameno posible, a pesar de la triste realidad que los rodea y los hace sufrir por tanto tiempo.

Insisto, creo que este filme será tenido como un clásico, como una obra de arte, junto con otras películas como ¡Qué Maravillosa es la vida! (Its’ a wonderful life) de Frank Capra (1946), como las tres Crónicas de Narnia (2005, 2008 y 2010) y “Cadena de favores”, (2000) y tantas otras que, al salir del cine, nos producen una sensación de alegría y de paz en el alma.

Estas películas, al salir del cine nos hacen sentimos reconciliados con la vida y alegran nuestro corazón por el hecho de estar viviendo y porque nos hacen ver un amplio campo de aventuras, a la postre venturosas, que nos están esperando y en las que podremos desplegar la generosidad del corazón. Nuestra vida siempre debe contar con la esperanza de que nos pagará bien. A esto, los griegos lo llamaban: “catarsis”. Y, sí, eso es: una felicidad interna que deriva de encontrar no sólo alegría de vivir, sino el sentido que tienen el tiempo y la eternidad frente a nosotros. El sentir la fraternidad universal en medio de la dicha y del pesar: Algo muy bueno nos espera, al final, a todos…