Reclutadores 4.0, un frente común en búsqueda de talento

Por Héctor Fernando Guerrero Rodríguez

Algo que es innegable es que la gran mayoría de altos ejecutivos de casi cualquier sector han requerido del apoyo de un Head Hunter para que les facilite búsqueda de una oportunidad profesional más acorde a sus necesidades del momento. Algunos han sido contactados por algún Head Hunter para ofrecerles alguna opción que pudiera significar un avance en su carrera, aun cuando no se hayan encontrado en búsqueda activa. Pero también, un porcentaje importante de empresas en por lo menos una ocasión han requerido los servicios de un experto en búsqueda de talento para cubrir alguna vacante apremiante. Lo cierto es que, tanto como empresas como ejecutivos han interactuado con algún Head Hunter en algún momento de su trayectoria.

La historia de este servicio se remonta a principios del siglo XX en Estados Unidos. Era un servicio adicional que ofrecían las firmas de asesoría en dirección de empresas a sus clientes. Posterior a la II Guerra Mundial, como consecuencia del acelerado crecimiento económico empiezan a surgir las primeras firmas ya especializadas. Eventualmente la carencia de ejecutivos provoca que estos incrementen su valor y la lucha por atraerlos tenga lugar, en la que un cazatalentos debía hacer una especie de trabajo sucio de las empresas de “pirateárselos” a cambio de una comisión pactada con anticipación. Ya en la década de los ochenta las firmas de búsqueda de talento eran un sector reconocido profesionalmente, incluso a nivel global.

Hoy por hoy a casi un siglo de sus inicios, un Head Hunter ha dejado de ser el intermediario en el robo de talento para convertirse en un conocedor del mercado laboral, de sus tendencias globales y prácticas regionalistas que lo hacen un experto en búsquedas de profesionistas, ya que sabe cómo y dónde localizarlos exactamente. Conoce su valor en el mercado y sabe descifrar su compatibilidad motivacional. No todos son para cualquier empresa, ni una empresa es para cualquier profesionista.

Sin embargo, increíblemente en México esta actividad compleja y especializada aún no termina de dársele su justo valor, situación provocada en gran medida por una parte de los mismos buscadores de talento, ya que en un afán querer incrementar sus posibilidades de generar clientes realizan búsquedas por honorarios ínfimos, pero también con dudosos resultados; cuestión que puede llegar a confundir a ciertas empresas ya que pueden creer que un experto en la materia se excede en el cobro de sus honorarios, sin percatarse que en realidad se paga por la eficacia y rapidez de los resultados que provienen de años de trabajo y experiencia.

En un afán de fortalecer, profesionalizar y dignificar este servicio es que han surgido diversas asociaciones y federaciones alrededor del mundo que tienen también como objetivo acordar buenas prácticas, mismas que lleven garantizarle al cliente un servicio de calidad con la confianza que es otorgado por expertos en búsquedas de talento. Un ejemplo de esto en esta frontera es el grupo llamado Reclutadores 4.0, el cual está conformado por varias firmas especializadas en perfiles que la región demanda para sus distintos sectores, que ya empiezan a generar acuerdos con varios corporativos en el extranjero que entienden la importancia de integrar a sus empresas al directivo apropiado, así como la inversión que dicha tarea requiere para obtener un servicio confiable y garantizado.

Tal vez Reclutadores 4.0 sea una especie de nuevo organismo empresarial en su etapa incipiente, pero es una realidad que atiende una necesidad latente de un frente común que tenga como objetivo ofrecer el mejor servicio posible de búsquedas de ejecutivos en el noroeste del país y que genere confianza a nuevos inversionistas que precisen del mejor talento a su alcance.