Realiza Profeco verificaciones por Cuaresma

Apesar de los beneficios nutrimentales que aporta el pescado, cada mexicano consume apenas 11 kilogramos al año, informó la Procuraduría Federal del Consumidor quien por motivo de la época de Cuaresma, ha intensificado las visitas de verificación a establecimientos.

El jefe del Departamento de Verificación y Vigilancia de Profeco en el Estado, Óscar Zárate Chavez, señaló que desde el 5 marzo se han realizado verificaciones en 35 establecimientos, entre pescaderías, mercados, tiendas de autoservicio y de conveniencia; de estos han colocado sellos de suspensión en 12 comercios dedicados a este giro.

Indicó que el motivo principal de las suspensiones es por no tener las básculas calibradas, añadió que también verifican el comportamiento comercial, es decir, quién les provee del producto.

Para evitar comprar pescado en malas condiciones, o producto de pesca furtiva, Zárate Chavez recomendó al consumidor comprar en establecimientos fijos, e invitó a que denuncien cualquier anomalía a Profeco.

“Nosotros verificamos los establecimientos al azar y de manera aleatoria, pero le damos prioridad a las denuncias”, aclaró el Jefe de Verificaciones.

 

¿Cómo escogerlo fresco?

El pescado o marisco debe despedir un olor fresco de mar, su aspecto debe ser brillante y con escamas bien adheridas al cuerpo. Antes de comprarlo pida que presionen la carne con un dedo, si es fresco la piel no se sumirá. Observe también que los ojos estén saltones, firmes, brillantes y transparentes.

Profeco advirtió que el pescado no debe contener vísceras, pues podrían contaminar el producto; las piezas tampoco deben estar amontonadas, esto reduce el paso del aire y propicia el desarrollo de bacterias que causan mal olor.

Evite comprar el pescado si percibe algún olor a amoniaco, esto se debe a proteínas en descomposición.

 

Pescado congelado

De ser posible, Profeco aconseja comprar el pescado el mismo día que piensa cocinarlo, para así aprovechar su frescura.

Si planea comprar pescado congelado observe que las piezas estén firmemente congeladas, los filetes de mejor calidad suelen presentarse envueltos individualmente con plásticos impermeables para evitar la deshidratación.

Además las bolsas o empaques no deben presentar escurrimientos, manchas de humedad ni cristales de hielo, esto es señal de descongelación y re congelación del producto.

Si piensa congelar el pescado fresco, envuélvalo muy bien con papel aluminio o plástico, cuidando que quede sellado para evitar que haga contacto directo con el aire frío del refrigerador pues disminuye la humedad del pescado.

Para descongelarlo, la Procuraduría sugiere dejar el producto envuelto y pasarlo del congelador al refrigerador hasta que las piezas puedan separarse con facilidad, después sáquelas para que terminen de descongelarse a temperatura ambiente.

Otra forma de descongelarlo es colocarlo con su envoltura en un recipiente con agua fría, por ningún motivo utilice agua caliente, y nunca congele de nuevo el pescado que ya descongeló.