Quiere aportar su experiencia en seguridad pública

Por Hugo Fernández y Luis Fernando Vázquez Bayod   Foto: Roberto Córdova-Leyva

El domingo 11 de febrero es el día en que se llevará a cabo la elección interna para seleccionar los candidatos de la coalición PAN-PRD-MC rumbo a las elecciones federales del próximo julio, pero Jorge Ramos Hernández comenzó a hacer labor de calle desde hace tiempo.

Diputado federal con licencia, Ramos Hernández presidió la Comisión de Seguridad Pública en el Congreso de la Unión. Como presidente municipal de Tijuana en el periodo 2007-2010, donde le tocó enfrentar uno de los momentos más difíciles que ha vivido la ciudad en cuestión de seguridad.

Ahora se apuntó como precandidato a la senaduría. Nadie más de su partido o sus aliados quedó registrado, de modo que lo del día 11 será más que nada una formalidad, mas Ramos Hernández no está confiado.  Busca “el honor de ser candidato de la coalición”, porque considera que con su experiencia en seguridad tiene mucho que aportar, señaló.

“Quiero ser Senador de la República y representante de Baja California porque conozco el problema. Cuando lo he tenido en mis manos lo he enfrentado, lo he asimilado y nos ha tocado resolver. Y esa experiencia de éxito tiene mucho valor, para ponerla en el Senado de exposición de todo el país”.

Jorge Ramos Hernández habló sobre el tema de la seguridad, la experiencia en el Congreso de la Unión y la situación que vive su partido, Acción Nacional.

 

Reformas de seguridad

Si bien considera que en el Congreso de la Unión vivió varios logros, hay un tema en particular que no se resolvió como se requería, dijo Ramos.

“Lamentablemente en este sexenio, la reforma más pedida, más urgida por todas las familias en México es la seguridad pública y es justamente la reforma que no se ha aprobado, porque ya se votó en contra, incluso, por parte de quien tiene la mayoría allá en la Cámara de Diputados”, dijo, refiriéndose a la bancada del PRI.

“Me tocó recibir la aprobación de esta reforma en el Senado de la República, del mando mixto, la reforma constitucional profunda. Pero luego se me retractó el PRI acá en la Cámara de Diputados y total que se votó en contra”, continuó.

“No es un tema menor, ni es un tema trivial. Está paralizada la agenda legislativa en el tema de la limpieza de los cuerpos policiacos, en la dignificación de los cuerpos policiacos en el país, de ver como se está militarizando inconscientemente ya 27 estados de la República, con presencia militar en las calles por la inoperancia que tienen las autoridades civiles”.

 

Las razones del PRI

“El PRI está creyendo que debemos mantener el espíritu garantista que tiene la reforma. O sea que, aun cuando te agarren con un ‘cuerno de chivo’ se te de aquel principio de inocencia, que no eres culpable hasta que no se te demuestre en juicio. Y a mí me parece un romanticismo jurídico que le está costando muy caro al país”, dijo Ramos Hernández.

“Tengo muy claro y muy medido cuál es la situación de la Cámara de Diputados y por eso quiero dar este brinco, para poder empujar reformas, que las conocí cuando fui alcalde de Tijuana. A mí me tocó ver como sí se puede estabilizar y tranquilizar una ciudad. Tuve la experiencia, no estoy teorizando. Era la ciudad más peligrosa en América Latina y la estabilizamos, la pacificamos y de ser la más peligrosa, la convertimos en un modelo a seguir. Todavía. A pesar de que hoy los indicadores de nueva cuenta tienen a mí ciudad volteada, el precedente nadie nos lo arrebata”.

El logro de aquel entonces fue una labor colectiva, indicó. “Fueron las iglesias, fueron las universidades, fueron los tres órdenes de gobierno, fue el Ejército Mexicano, fueron los reporteros valientes que andaban denunciando con fotografías las actividades del narcotráfico y haciendo publicaciones valientes en muchos medios. Todo eso en su conjunto nos hizo un caso excepcional en el país. Eso me valió para presidir la Comisión de Seguridad Pública en la Cámara y para tener un peso en el debate nacional muy importante, porque me tocó discutir con teóricos de la seguridad que en su vida han pisado una colonia para ver a qué huele después de una balacera”.

 

Con México al Frente

Ir no solo por el PAN, sino bajo la bandera del PRD y de Movimiento Ciudadano cambia un poco el panorama para los próximos candidatos.

“Esta coalición yo la veo muy afortunada”, señaló y agregó que le permitirá escuchar otros puntos de vista y llegar hasta otros sectores de la sociedad. Para ello, no buscará adoctrinar a simpatizantes de sus aliados sobre los méritos del PAN, sino convencerlos de que también defenderá los principios de los otros partidos de la coalición.

“Para mí la coalición en un papel no me da nada, yo quiero ir a conquistar corazones, quiero ir a conquistar necesidades, quiero comprometerme”.

 

Las salidas del PAN

Se habla de divisionismo dentro del PAN, pero Ramos Hernández considera que la mayoría de los casos de salidas en el partido obedecen a intereses personales y no a cuestiones ideológicas.

“Cuando alguien se va de un partido porque no encontró su apetito atendido y se sale para que en otro partido se lo atienda, qué bueno que se van, sinceramente. El PAN no es un partido para llenarte tus apetitos”, señaló.

Ramos, quien llegó al PAN antes de cumplir los 15 años, junto con su familia, recuerda que en aquellos años su partido no ganaba en las casillas.

“Ya sabíamos que después de una elección había que prepararnos para la que sigue: nos la van robar, nos la van a quitar. Yo no llegué al PAN por una ambición de un hueso, de una chamba, de poder”, dijo.

Por el contrario, citó casos como el de Gabriela Cuevas, la senadora que dejó el PAN para apoyar a Andrés Manuel López Obrador argumentando que Acción Nacional ya no era el partido de antes. “Yo diría, el (partido) que era una semana para ti antes de que López Obrador te ofreciera una diputación, esa es la verdad. Son actos que envilecen la política, la prostituyen, la desprestigian. Entonces, gente que se va de esa manera, la verdad no es pérdida. Pérdida es cuando (Carlos) Castillo Peraza dijo, ‘Me voy del PAN por razones de principios’. ¡Ah, caray! Y no se fue a otro cargo, no se fue a un hueso”, señaló.

“En el PAN el que quiera poner su provecho propio por encima del PAN, el contexto del partido lo va a votar”.

 

El caso Margarita

No es así el caso de Margarita Zavala, opinó. “A ella la pondría yo punto y aparte”, dijo. “Ella fue secretaria juvenil del PAN a nivel nacional cuando yo estaba en el juvenil aquí en Tijuana y la conozco de corazón y sé el ser humano que hay detrás. Pero sí creo que llego un momento en el que Margarita le quiso poner los tiempos al PAN y también a la ley electoral. Ella quería reglas y quería claridad cuando la ley electoral todavía no nos daba la posibilidad ni siquiera de hacer precampañas.

“Entonces, realmente, toda la presión que le ejerció al partido y al presidente del PAN fue por razón de que se le vencía la posibilidad de ir como candidata independiente. Y ella dos años y medio antes lo había dicho: ‘Si no es por el PAN yo me voy por la libre y yo voy a estar en la boleta’. Entonces estaba bien claro, no es que Ricardo (Anaya) no la haya querido dejar o participar”.