¿Quiénes deberíamos ser después de esto?

Por Juan José Alonso Llera

“Hazlo lo mejor que puedas hasta que sepas más. Cuando sepas más, hazlo mejor”.

Sin duda alguna esta crisis tiene por lo menos dos dimensiones para enfrentarla: la externa, para la cual hay mil y una recomendaciones por todos lados, hay que seguir indicaciones y ajustarnos a la actualidad y al futuro cercano, donde la economía no pinta nada bien. Hoy no quiero entrar en esa dimensión. Hoy me interesa la otra cara de la moneda, la parte interna de la persona para afrontar esta crisis, que, en mi punto de vista, es la más importante, sin menospreciar o minimizar la situación de que el mundo tiene que comer todos y cada uno de los días.

La principal habilidad a desarrollar me parece que es la resiliencia: se le conoce a la capacidad que tiene una persona o un grupo de recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando hacia el futuro. En ocasiones, las circunstancias difíciles o los traumas permiten desarrollar recursos que se encontraban latentes y que el individuo desconocía hasta el momento. Una estrategia sencilla pero muy práctica es seguir estos conceptos:

  • Calma tu mente. Es un hecho que, ante tantas noticias fatalistas diarias, nuestra mente reaccione de manera negativa o se bloqueé y se sumerja en una parálisis de acción o de toma de decisiones. Relájate y trata de ser realmente objetivo y darle el peso justo a cada nota u opinión, no caigas en el terror paralizante
  • Tomate el tiempo para ver por la ventana. O sea, haz introspección, reflexiona, enfrenta todas tus frustraciones, tus miedos y tus talentos.
  • Conecta con otros a través de la compasión, ayuda, sé solidario, sé generoso sin esperar nada a cambio.
  • Cultiva las relaciones. Nunca dejes de concordar de buena manera con la gente que te rodea.
  • Ten un pensamiento constructivo. Sería ideal que incluyas en tu vida la meditación y el mindfulness.
  • Ponte metas grandes y objetivos que sean realistas y alcanzables, pero retadores a la vez.
  • Acepta la realidad y trabaja con lo que tienes.
  • Actúa. No sólo bases toda tu vida en sueños y en ideas.
  • Confía en ti mismo.
  • Se optimista, pero no despegues los pies de la tierra.
  • Aprende a crecer con tus problemas.

La pregunta es: ¿Qué sería lo ideal esperar de nosotros al terminar esta pandemia? La respuesta no es fácil, porque cada quien resolverá en función de lo que lleva dentro ante una incertidumbre brutal, ya que es un hecho que le preguntes a quien le preguntes, nadie sabe lo que va a pasar, todo mundo especula y algunos se la dan de expertos, pero va a pasar lo que tenga que pasar y punto. El resultado de esta crisis va aparejado con la fortaleza interior de cada uno de nosotros. Siendo optimista/realista creo que saldremos con un poco más de conciencia temporal y si la situación mejora muchos regresarán a las viejas prácticas; pero por otro lado creo que habrá un colectivo que realmente tratará de cambiar las cosas, espero que este tenga la fuerza suficiente para ser la punta de lanza que requerirá ese nuevo mundo. Vislumbro que tenemos que ser más conscientes, más solidarios, menos consumistas, más compasivos, debemos de dejar el concepto de solo “homus economicus”, para realmente ganarnos el título de “seres humanos”.

La verdadera crisis está en que pensamos que valemos en virtud de nuestros éxitos, de nuestro patrimonio, de nuestros logros, de nuestra imagen y de nuestras relaciones. Aquí está la prueba de que le damos la espalda a quienes verdaderamente deberíamos de ser como personas.